ESPACIO PROFUNDO DIGITAL 125
Largo fue el viaje desde Playa del Carmen para llegar aesteparaísoAfricanosubacuático.Casi 2días, unaescala en Paris, otra en Addis Abeba (Etiopía) y acabamos en un interminable viaje desde Maputo (la capital), hasta Tofo, a bordo de un “ônibus” local un poco ruidoso, no solo por la música un poco alta (sigo convencido que el chofer era sordo) sino también por la compañía de dos simpáticas cabras tristemente atadas en el techo, algunos cartones de latas de soda en el pasillo que se entrechocaban al ritmo del relieve de la carretera y de algunos mosquitos sinvergüenzas que nos dan amistosamente la bienvenida. Pero todo largo viaje tiene su recompensa. In situ las inmersiones en Tofo superan nuestras mejores expectativas. Las rayas mantas, tortugas verdes, delfines jorobados, meros gigantescos, peces velas, peces hojas, peces cocodrilos, estrellas cojín de Arabia, entre otras maravillas, resultan ser los mejores testigosdeesta lunademiel acuática ysilenciosaquesefijaráennuestras memorias para siempre. Los amantes de los selacimor- fos encuentran también su jardín de edén, cruzándose diariamente con tiburones: ballenas, leopardos, puntas negras, punta blancas y guitarras. Los arrecifesmulticolores de corales estrellas, masivos, rami- ficados y flores delimitan la frontera entre el paisaje marino de nuestros aleteos cotidianos y el mundo de la realidad terrestre… No hay duda, estamos en el paraíso Africano… El largo camino para "Tofo" Mozambique visto desde el cielo 48...
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