ESPACIO PROFUNDO DIGITAL 128

Ella es con certeza la más completa de todos en este grupo de esqueletos tem- pranos. Se determinó su edad máxima en cas i 13,000 años a través de fechamiento por radiocarbono del esmalte dental en dos laboratorios independientes. Estadíst ica- mente, 2 fechas idénticas que promedian 10,976 +/- 20 años radio- carbono AP (alrededor de 12,900 - 12,700 años calendáricos); si esta fecha es precisa, indican que esta joven podría haber sido contemporánea de la cultura Clovis. La datación por Uranio-Torio de los cristales que se formaron sobre sus huesos antes de que el nivel del agua los cubriera, determinaron que por lo menos tiene 12,000 años de antigüedad. Estos hallazgos son consistentes con los patrones mundiales del aumento en el nivel del mar, lo cual confirma los resultados. Este mismo diente fue analizado por un equipo de expertos en ADN antiguo, que incluye a miembros de las Universidades: Estatal de Washington, la de Texas en Austin y la de Illinois en Urbana-Champaign. A través de extracciones independientes ellos determinaron que Naia pertenece al haplogrupo mitocondrial D1, un linaje que es común en los pobladores americanos contemporáneos, particularmente en aquellos de América del Sur. Se cree que este linaje se desarrolló en Beringia, tierra que se encuentra bajo el Mar de Bering, y cuyos habitantes sequedaronaisladosdel restodeAsiadespués de la última glaciación. Por lo tanto Naia, es uno de los primeros pobladores de América encontrado hasta la fecha, y sugiere que los Paleoamericanos no representan una migración anterior proveniente de una parte del mundo distinta a la de los pobladores indígenas contemporáneos en el continente americano. Másbien, losPaleoamericanosy losgrupos indígenas contemporáneos en América descendieron de la misma fuente Beringia. Las diferencias entre los dos grupos probablemente surgieron de la evolución que tuvo lugar después de que el acervo génico Beringio se separó del resto del mundo, y no de orígenes separados. El fechamiento y el análisis genético de Naia es un primer paso en lo que se espera sea una investigación larga y productiva en el Hoyo Negro. De repente, Alex señaló un cráneo humano que descanzaba sobre la parte superior de una pequeña repisa y sobre un hueso de húmero. Foto: Daniel Riordan Araujo 10

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