ESPACIO PROFUNDO DIGITAL 128
Entonces te das cuenta de la presencia de personas y la inmensidad del tiempohacia atrásyhaciade- lante. Uno em- pieza a enten- der la enorme complejidad de los fenómenos geológicos que tuvieron lugar para guardar esos restos, lejos de los ojos de cualquier otro ser humano por miles de años. La exploración submarina requiere de ungrancompromiso.Senecesitatenercarác- ter, preparación, equipo, tiempoydineropara dedicar a la exploración, sin esperar recibir nada más que la satisfacción de explorar. AlexAlvarez, esun ingenierocivil quien estuvoprofesionalmentelaborandopor3años en la Ciudad de México, antes de migrar a Tulum, Q. Roo en 1991. Su primer objetivo en Tulum fue administrar unas Cabañas llamadas originalmente "Santa Fe". En 1993 empezó la primera operación de buceo en Tulum llamado Acuatic Tulum. En la actualidad todavía tiene la tienda de buceo. Se convirtió en instructor de aguas abiertas en 1995, y luego un buzo de cuevas en 1996. En 2000 yo era un instructor de cueva y en 2003 comenzó a explorar con otros amigos afines cuevas locales. Nuestro entrevistado: Esunplacer ypareceque he encontrado mi pasión, algo que alimenta mi alma, nunca planeé ser un explorador. Sin embargo, las circunstancias me pusieron en esa posición... Parte del equipo que conforma el "Proyecto Arquelógico Subacuático Hoyo Negro, Tulum", Grupo de exploradores que participó en el curso de "Registro Arqueológico Subacuático", con la Nautical Archeological Society (NAS) en el 2010. (Izq. a der.) Helena Barba, Roberto Chávez, Fred Devos, Pilar Luna, Christophe Le Maillot, Susan Bird, Christopher Underwood, Alberto Nava, Samuel Meacham, Franco Attolini, Daniel Riordan y Alejandro Alvarez. Beto Nava con Susan Bird quien manipula con delicadeza el craneo de Naia de 12 000 años de antiguedad. Foto: Paul Nicklen / Nat Geo 16
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