ESPACIO PROFUNDO DIGITAL 128

El descubrimiento en el 2007 de huesos humanos con animales extintos en el Hoyo Negro, una cavidad inundada del tamaño de una cancha de basquetbol pro- fesional dentro del sistema de cuevas conocido como "AktunHu"en laPenínsulade Yucatán, ayuda a resolver la pregunta sobre los orígenes Paleoamericanos. Oculta a la vista y sella- daporelaguadurantemínimo 8,000 años, constituye una cápsula de tiempo respecto del clima y la vida vegetal, animal y humana que había al final de laúltimaglaciación. Cuando los glaciares delplanetamanteníanatrapa- dasgrandes cantidadesdeagua en forma de hielo, estas cuevas estabansecasyeranaccesibles. Animales y por lo me- nos un ser humano, quizás en busca de agua fresca en los oscuros pasajes de la cueva, cayeron 30 mts. dentro de esta trampa sin escapatoria. Hasta el mo- mento, ademásde los restos humanos,sehanidentificado por lo menos 26 animales grandes, incluyendo tigres dientes de sable, perezo- sos de tierra gigantes y gonfoterios, parecidos a los elefantes, a más de 40 mts. por debajo del nivel del mar actual. "Es como una versión en miniatura de las pozas de alquitrán de LaBrea, sólo quesinel alquitrányunmejor estado de preservación". Los próximos pasos en la investigación se enfocarán en determinar edades y genética de los esqueletos de los animales encontrados, así como en la reconstrucción del medio ambiente en el que ellos y Naia vivieron. Alex Alvarez observando los restos de un animal. Alex, Franco y Beto durante su exploracion en el sistema Aktun-Hu en Tulum, Q. Roo. Descubrieron un pozo profundo, al que llamaron "Hoyo Negro". En 2011, laSubdireccióndeArqueologíaSubacuáticadel InstitutoNacional de Antropología e Historia (INAH) inició el Proyecto Hoyo Negro (PHN), mismo que involucra a un equipo internacional de investigadores y buceadores de cuevas bajo la supervisión de la Arquóloga Pilar Luna Erreguerena. Foto: Daniel Riordan Araujo Foto: Roberto Chávez Arce 8

RkJQdWJsaXNoZXIy OTE4NTg1