ESPACIO PROFUNDO 130

En el sitio que denominamos: Balcones de Calypso los tiburones grises caribeños nos seguían curiosos a una distancia prudente. Un nuevo destino en Jardines El plan era saltar al agua en tres equipos diferentes, cada uno liderado por Noel, Irain y un servidor. Nos acompañaban jóvenes buceadores en formación, futuros Divemasters de Jardines de la Reina. Un grupo salía y el otro entraba. Y así todo el día. Nuestra singladura consistía en localizar y balizar puntos de buceo interesantes que luego formarían parte del nuevo destino. Para ello, exploramos inicialmente los extremos de la plataforma insular al sur de Cayo El Inglés, buscando los puntos más profundos. Esto se probó muy desafiante, ya que nuestro tiempo de fondo era escaso y no disponíamos de un sonar que nos ayu- dara a determinar con exactitud la profundidad de cada zona. Después teníamos que hacer lo mismo pero con inmersiones en paredes de menor profundidad, con la parte superior entre los 7 y los 10 mts. y la base rondando los 25 mts. En aquellos momentos ya teníamos la sensación de que íbamos a dar con sitios muy atractivos para el buceo, y no tardaríamos mucho en confirmarlo... Nadamás al saltar, dimos con la respuesta a la pregunta que nos planteábamos al principio de esta aventura, y dicha respuesta se materializaba en una pared que empezaba a los 23 mts. y se perdía en las profundidades. Estaba llena de esponjas de barril, coral negro y otras formaciones coralígenas que se estiraban en el azul en forma de balcones. Allí vimos grandes bancos de peces ballesta oceánicos, paguaras, carángidos, guasas y unos cuantos tiburones grises caribeños que nos seguían desde una distancia prudencial. De inmediato se nos ocurrió un nombre para este sitio: Balcones de Calypso. ¡Ya teníamos el primer punto de buceo! Foto: Noel López 42

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