ESPACIO PROFUNDO 131

Después, a principios de los 80's, la Arqlga. Pilar LunaErregerena, SubdirectoradeArqueología Subacuática (área de investigación del INAH fun- dada en 1980), visitó Chinchorro junto con algunos especialistas estadounidenses durante un viaje de exploración arqueológica a lo largo del Caribe Mexicano. Su paso por el Banco fue fugaz, los fuertes vientos de una tormenta y las marejadas que provo- caban, los desalojaron del área hacia tierra firme. Y no es sino a partir del siglo XXI cuando Chinchorro comienza a ser explorado desde una perspectiva arqueológica. Las interrogantes surgen al intentar explicar la presencia de restos de embarcaciones tan diversas. Ubicar a los pecios en tiempo y contexto, e intentar descifrar su procedencia, tipo, cargamento, así como su función y papel dentro de la historia marítima de México, son algunas de las incógnitas a descifrar. ¡Cada pecio tiene una historia diferente que contar! En la actualidad Chinchorro cuenta con un proyecto de investigación arqueológica del patrimonio que yace en sus aguas, lidereado por la Arqlga. Laura Carrillo investigadora de la SAS/INAH. Existen 69 sitios inventariados con restos de embarcaciones y objetos aislados, evidencias de actividades marítimas de 5 siglos de navegación en el área. Foto: Octavio del Río / INAH/SAS Foto: Octavio del Río / INAH/SAS 34

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