ESPACIO PROFUNDO 132

29 Según yo, el únicopez cerca- no a la redonda era la raya manta, sin notar que conforme me desplazaba, un pez como de 40 cms de largo y movimiento mucho más ondulatorios que cualquier otro pez, me seguía insistentemente, tal como los peque- ños perrosme acompañaban cuando caminaba por el bosque en mi época de excursionista. De inmediato pensé “Tengo una nueva amistad inesperada”. Hasta que estaba en mi parada de seguridad, me di cuenta que este pez carece de su primera aleta dorsal y en su lugar posee una ventosa cefálica que le permite adherirse a la piel; denotando que éste es realmente un comedor oportunista que se alimenta con los sobrantes de la presa que consume de quien esta pegado, por lo que seguramente buscando alimento, me estaba confundiendo con un pez. La Remora carece de su primera aleta dorsal y en su lugar posee una ventosa cefálica con 15 a 19 laminaciones transversales que le permiten adherirse a la piel. Foto: Luis Martínez Playa del Carmen Foto: Iván Salazar Islas Revillagigedo Foto: Noel López Jardines de la Reina La succión de la remora aumenta cuanto más rápido nade el pez al que se encuentre adherido, llegando en ocasiones hasta a lacerar la piel del mismo.

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