ESPACIO PROFUNDO 132
32 Mientrases joven, la rémora se alimenta de cuanto parásito en- cuentranen lapiel desusanfitriones, y por lo tanto también los beneficia; así mismo la rémora dispone de un lugar seguro; por loquesevadespla- zando alrededor del cuerpo del pez al que se encuentra adherida, así a veces se le observa en el vientre en posición normal o sobre el lomo en donde viaja de cabeza. En estado adulto la boca de la rémoraesdemasiadograndepara tomar los pequeños parásitos, por lo que la mayoría de las 8 variedades de rémoras que existen, suelen abandonar velozmente el cuerpo en donde viajan para dirigirse como flechas contra los cardúmenes de peces, y así obtener el alimento necesario y después regresar a la seguridad y comodidad que les proporcionan sus anfitriones. Es común ver varias rémoras prendidas al casco de un barco cazador de tiburones después de un día de matanza, ya que las rémoras abandonan a su anfitrión cuando los pescadores pretenden sacarlo del agua y se pegan a la parte sumergida del casco, que es lo primero que encuentra. Los antiguos griegos ya las conocían bien, creían que estos peces poseían el misterioso poder de hacer más lentos sus barcos o incluso de- tenerlos por completo. Por supuesto que nada de esto era cierto, ellas sólo pretendían viajar sin fatigarse. ¡Interesante nuestro amigo pez, no lo crees así! Foto: Luis Martínez Playa del Carmen A veces se le observa en el vientre del pez al que esta adherido en posición normal y en otras ocasiones sobre aletas o lomo en donde viaja de cabeza. Limpiando la rémora de parásitos al tiburón gata. Foto: Iván Salazar
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