ESPACIO PROFUNDO 133
Una vez llegando al punto, Félix da la orden aDon Robertode tirar el ancla, luegohaceunaseriedemovimien- tos y estamos listos para iniciar la inmersión. Por fin veré al buque fue lo que pensé en el descenso. Llegando al fondo, Juan David se adentra a la obscuridad y regresa haciendo la señal de que el barco no se divisaba en el perímetro, inmediatamente Beto hace la señal de cambio de Plan a Plan de Aborto y vamos para arriba. Nuevamente me quedo sin ver el buque en el penúltimo día de la Ex- pedición, sin embargo mis camaradas vuelven a bajar ese día para buscarlo de nuevo en el mismo punto donde se había tirado el ancla. Apoyados con un método de rastreo con línea de carrete lograron dar con la cubierta, por lo que tuvieron la oportunidad de explorar cier- ta zona con características interesantes, a pesar de la poca visibilidad. Para logar dar con el punto al día siguiente, que sería el último, dejaron una línea a superficie con una boya de plástico como referencia. Al siguiente día de esta primera expedición volvemos a las coordenadas conocidas para grabar al buque. Pero al llegar nos damos cuenta de que la boya que se había dejado ya no estaba, ésta se había soltado o algún pescador se la había llevado, sin embargo con la pericia de Félix y la ayuda del sonar esta vez anclamos justo sobre el pecio. Su trabajo y el de Don Roberto fueron clave para el éxito de nuestra expedición y en esta ocasión especialmente para el de mi buceo, ya que mis gases solo daban para una sola inmersión. Durante nuestra ascenso y paradas de descompresión las cuales se alargan por casi 2 horas. La cantidad de lodo hace más difícil el buceo, ya que cualquier movimiento ocasiona la drastica reducción de visibilidad. Foto: Alberto Ruíz Gaytan Foto: Alberto Ruíz Gaytan Foto: Saúl Meunier Pumarino A la izq. una viga con remaches y aquí un extremo de tubo que pudiera ser de ventilación 13
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