ESPACIO PROFUNDO DIGITAL 136
Una de ellas es el mero negro que en la Isla Natividad resulta una especie común de pescar y observar en buceos entre los meses de febrero y agosto. Al bucear en estos bosques, es común observar grandes cardúmenes de cabrillas sargaceras en la columna de agua, encontrar fondos repletos de pequeños tiburones perro, agregaciones de abulones azul y amarillo (llamados localmente “parches”) y observar focas y lobos marinos que merodean los bosques. A 10 años de la implementación de las re- servas marinas, los cambios se observan tanto bajo el agua, donde son evidentes, como también se observan en la cohesión de la comunidad de Isla Natividad. Comprobando ser una de las coopera- tivas pesqueras mejor organizada y más unida de la región, los socios de la cooperativa y otros miembros de la comunidad natividense suelen mostrarse interesados en adquirir conocimientos sobre ecología y oceanografía, estrategias de mercadeo de sus productos (como certificación sustentable), sustentabilidad y legislación am- biental. Al combinar todo esto con su amplia ex- periencia empírica y proactividad, han logrado ser una de las comunidades costeras más robustas de la Península de Baja California. Esta solidez les ha permitido enfocarse en avanzar por otros frentes, alcanzando metas en materia ambiental y social que les han permitido transformarse de campo pesquero a comunidad costera. En 2006 se estableció la reserva en el bosque de sargazo, cerrando las actividades extractivas. En pocos años el crecimiento de larvas de abulón y otras especies fue muy marcada. 39
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