ESPACIO PROFUNDO 140

Unmundoprodigiosodevidasemueveahí, donde un sin fin de seres diversos viven incrustados sobre aquel conjunto de metal y fierros, o flotan en ese torrente de fecundidad. Al explorar más de cerca las partes que confor- man la estructura de la barcaza, encontramos cnidarios bentónicos de la especie Carijoa riisei , varias especies de esponjas marinas ( Phyllangia americana) , corales ( escleractinios) , crustáceos como el cangrejo araña ( Stenorhynchus seticornis ), pepinos de mar ( Holoturia sp) , así como gusanos de fuego ( Chloeia sp ), entre otras especies. Por otro lado, navegan y vagabundean por allí cardúmenes de robalos ( Centropomus undecimalis ), sá- balos ( Megalops atlanticus ), palometas ( Chaetodipterus faber ) y loro ( Scarus guacamaia ). Además, es todo un espectáculo ver columnas de barracudas (S phyraena barracuda )  que permanecen en una peligrosa quietud vigilante ante la presencia de buzos. Definitivamente en este lugar una alegría salvaje parece que reina todo el paisaje; y esta im- presiónpermaneciódetrásdenuestrosojosmientras nos aventurábamos entre sus restos. Al terminar ese viaje submarino y aún ahora, la experiencia de explorar La Barcaza ha persistido en nuestra memoria dándonos razones de sobra para soñar, anhelando regresar a aquél lugar donde el pulso del mar y su naturaleza prevalecen siempre despiertos. Finalmente, no nos queda más que confiar que La Barcaza, a pesar de ser un lugar fascinante para la pesca y seductor para el buceo deportivo; así como otras riquezas que el mar ofrece, no se perderá con la insensibilidad destructora del hom- bre; pues cada buceo en este lugar lleno de vida, ha representado para los que lo hemos vivido una exhalación más de existencia. Aquí el pulso del mar y su naturaleza se mantienen despiertos, sobre todo en las columnas de barracudas que permanecen vigilantes ante la presencia de buzos. 12

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