ESPACIO PROFUNDO 140

* Sea consciente de sus límites . La forma física engeneral esmuy importante, peroel conocer lospropios límites físicos puede serlo aún más. Cuando empiece a sentir que el esfuerzo es excesivo o que está demasiado cansado, tómese un respiro y no vuelva a bucear hasta haber recuperado un buen nivel de energía. Procure estar también pendiente de los signos de cansancio en su compañero. Aunqueno seaposible controlarmareas y corrientes, sí podemos mejorar nuestro estado de forma y preparación ante esos cambios en el entorno. * Una cuestión de nariz .Buceeúnicamentecuan- do se encuentre bien de salud y tenga los oídos y senos paranasales despejados. La lesión más frecuente en el buceo es el barotrauma de oído, cuya causa suele ser la congestión. A pesar del tiempo y el dinero que hay que invertir en una salida de buceo, muchos buceadores no prestan la debida atención a los resfriados incipientes o a la congestión nasal, y deciden bucear después de haber tomado medicamentos sin receta. Cuando su efecto se disipa (y a veces esto sucede cuando ya están dentro del agua), la capacidad del organismo para enfrentarse a los efectos de los cambios de presión es limitada, y es entoncescuandoelbarotraumatismo puede presentarse. * Cuide su corazón . Las en- fermedadescardiovascularesson la causa más frecuente de mortalidad entre los buceadores de más de 40 años. Si ha superado esa edad, acuda cada año a revisión con un médico que esté familiarizado con la medicina del buceo. Una prueba de esfuerzo cardiaco también es una buena medida preventiva. * Sepa cuándo decir "bas- ta" . Si está cansado, enfermo o no se encuentra bien, no bucee. Las enfermedades y lesiones aumentan el riesgo de sufrir un accidente dis- bárico de buceo (ADB), y además afectan a nuestro rendimiento bajo el agua. La deshidratación también es un factor que contribuye a los ADB. El encontrarse en un clima cálido y húmedo, el calor del sol, la sequedad del aire comprimido en los tanques de buceo y la diuresis de la inmersión también hacen que nos deshidratemos. Cuando salga de viaje para bucear, beba más de 8 vasos de agua al día. Recuerde, no pasa nada si decide dejar la inmersión para otro día. Si no está convencido de que todo va bien, sea cual sea el motivo, cancele la inmer- sión y regrese al barco o a la orilla. Siempre habrá otras oportunidades. Un buceador que quiera aventura o batir su récord personal no es compatible con otro que busca observar y fotografiar criaturas marinas. Por lo que es importante definir objetivos con el compañero. Foto: Ivan Salazar G. 35

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