ESPACIO PROFUNDO 142
Presencia del Pristis en la cultura El Dr. emerito en arqueología, Jorge Angulo publicó en 1966 la descripción y rescate de un Tlama- nalli, ofrenda prehispánica en Tlaltelolco que incluía un Espadarte, obvia muestra de la abundancia de Pristis en el Golfo y el concepto ritual que se les concedían. Epoca en que se refiere que el Emperador Moctezuma II podía degustar en su mesa pescados frescos de mar, traídos por Cotzoani (pies ligeros), veloces corredores en relevos entre posta y posta, que pasaban por la Aduana de tributación Mexica en Amecameca en camino hacia la Gran Tenochtitlan. También escribió sobre otro espadarte en “Una ofrenda en el Templo Mayor de Tenochtitlan”, boletín del INAH. Invitado a una reunión multidisci- plinaria en marzo de 2015 intervino en la discusión sobre la posibilidad de que los Espadartes también hubieran podido ser utilizados como armas, como el Macahuitl, tal como lo sugiere una figura controversial del Códice del siglo XVI, “Historia Tolteca Chichimeca.” Como se puede advertir los Pristis están íntimamente ligados a nuestra cultura e historia. Tlanamalli (ofrenda) encontrada en Tlatelolcoen 1962 y descrita por el arqueologo Jorge Angulo, Espada de pez sierra de los nativos de Camerún en Africa. Diversos angulos de visualización virtual de la estructura del espadarte mediante un tomógrafo multicorte de alta resolución. Fuente: Héctor Peralta Fuente: Héctor Peralta Fuente: Héctor Peralta Fuente: etnics.es 21
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