ESPACIO PROFUNDO 145

Por el fondo de las inmediaciones había decenas de corales fungía, crinoideos de llamativos colores, algunos pecesagujaplateadosplaneandoen lasuperficie, yaqueésta es una inmersión poco profunda. Impulsados por el instinto explorador decidimosseguir investigandoydescubrimoscómo pasaba sobrenuestras cabezas unescuadrónperfectamente alineado de al menos 12 pequeños chocos. Tranquilamente pasaron hasta que Oscar atacó con el objetivo gran angular para retratarlos y éstos salieron escopetados. Al momento un pequeño grupo de barracudas, posiblemente tras ellos, hicieron acto de presencia y salieron huyendo. Está claro que los peces evitan al hombre, y es natural debido a su pésima relación existente. Y como postre, tuvimos el honor de presenciar cómo una hembra de sepia gigante, Sepia latimanus , hacía la puesta entre las ramas de un coral duro. Huevo a huevo pudimos ver cómo transcurría un momento biológico tan importante. Isla Pescador Su nombre se debe a la protección contra la pesca que ostenta este islote, donde está prohibida la pesca en sus inmediaciones. Sólo pescadores artesanos con anzuelo pueden pescar sin acercarse para evitar encuentros con buceadores. Para ser justos observamos presencia de peces, pero casi todos de talla pequeña o bien poco comestibles. Sin embargo, es el arrecife el quemás luce, al no ser bombardeado o dañado con tóxicos, demanera que las pequeñas especies coralinas que viven a resguardo sonmuy frecuentes y el entorno es muy hermoso, por el choque de color entre unas especies y otras. El coral duro mesa y otras variantes de madréporas lucen en unas cristalinas aguas protegidas. La sepia latimanus es un tranquilo, curioso y precioso cefalópodo de más de 50 cm de talla que habita en arrecifes someros. Foto: Oscar Rulli 32

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