ESPACIO PROFUNDO 145
Ducomi Desde luego una inmersión para repetir y no sólo una, ni dos veces, ¡es para quedarse todo el día! Se tratadeun lugar gris, feo, “muy industrial” debidoalmuelle artesano que permite la descarga del aceite de coco que produce una pequeña fábrica situada en la misma playa. El agua está en calma, con una orilla de arena blanca salpicada con restos de cáscaras de coco y ramas de palmera. En lo alto del muelle de cemento oxidado, un grupo de filipinos observa atónito cómo nos sumergimos entre los pilares que lo sustentan. Y es que toda una fiesta submarina de color nos espera en los fondos que rodean la isla Negros. Los pilotes de cemento que sustentan este muelle están literalmente -repito-, literalmente recubiertos; ni rastro del gris “tan sólo” naranja, amarillo, morado, verde, azul… ¡y todo está vivo! Abanicos de gorgonias, plumeros de coral blanco, grandes esponjas candelabro, tubo, ascidias solitarias y coloniales, almejas, ostras zigzag, ermitaños correteando con sus cara-colas llenas de incrustaciones, peces león, pequeñas y grandes escórporas. Pero sin duda la sorpresa más grata de la jornada es lapoblación residentedepeces ranaquehanencontrado sobre los pilares su hogar. El carnaval submarino en que uno puede participar observando disfraces únicos y muy especiales que se celebra en Ducomi siempre permanecerá en mi recuerdo. Un mundo especial de nudibranquios está a la espera de ser observado en Filipinas. Foto: Oscar Rulli Foto: Oscar Rulli 34
RkJQdWJsaXNoZXIy OTE4NTg1