ESPACIO PROFUNDO 145
42... A principios de 1966 cuando empezaban a con- formar la familia Maiz, durante su viaje de Luna de miel en Acapulco, lugar idílico para muchas parejas, Sergio Maiz y Silvia Rivero se aventuran a conocer el fondo del mar, y sin ningún tipo de instrucción previa de por medio, contratan el servicio para bucear. Para Sergio no fue muy agradable la experiencia, ya que nunca le explicaron que tenía que compensar la diferencia de presiones en los oídos, ocasionando que éstos le dolieran mucho. Fue tal el impacto de sumergirse jun- tos en el mar y compartir dicha aventura, que empezaron a considerar con toda seriedad el buceo como deporte en conjunto. El camino que empezaron a recorrer en esta actividad recreativa y como pareja, los enamoró tanto que se involucraron a otro nivel, ya que después de tomar varios cursos, llegaron a convertirse en instructores de la YMCA, en donde lo practicaban. In memoriam Silvia Rivero - Sylvia Maiz Recuerdos especiales Presencia imborrable La alegría que sintió Silvia Rivero en su primer buceo, se reflejó en su rostro. El amor hacia sus semejantes y el medio ambiente, le fué devuelto con creces al nacer su alegre hija Sylvia Maiz HOMBRES DE MAR
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