Edición 157
Los problemas con el regulador no son frecuentes; un informe sobre el estudio de control de los incidentes de buceo, elaborado por la South Pacific Undersea Medical Society, pone de manifiesto que el regulador es la 2a. causa de accidentes e incidentes de buceo relacionados con el equipo (después del chaleco compensador). De los primeros 1000 incidentes de los que se dio parte, en 457 se habían producido problemas con el equipo, y de éstos, en 52 había intervenido el regulador. En casi un tercio de ellos el buceador sufrió lesiones. Según los datos, los problemas comprenden: flujo continuo, fallos en la primera fase, fugas en las mangueras, malas conexiones, fallos en la boquilla y aspiración de agua. No siempre es el regulador A menudo, lo que percibimos como un problema con el regulador no es verdaderamente falla me- cánica. Si, por ejemplo, el regulador deja de suministrar aire porque el tanque está vacío, no podre- mos decir que el incidente lo ocasionó un regulador defectuoso. Como ilustra el siguiente caso, el olvidarnos de abrir la válvula, o el abrirla del todo, puede causar problemas en la respiración, aunque no se trate de una verdadera falla del regulador. Un buceador que había descendido con su compañero a una profundidad de 24 mts. Había notado que el regulador no le suministraba aire como debiera. Comprobó el manómetro y vio que la aguja rebotaba en el cero cada vez que inspiraba. Su compañero y él ascendieron y llegaron hasta la orilla, donde se dieron cuenta de cuál era la causa: no había abierto la válvula del todo; bajo el agua, esta limitación era suficiente como para causarle serios problemas respiratorios. Un caso parecido: un buceador a 37 mts. de profundidad sólo recibía aire del regulador para hacer respiraciones cortas. Se pasó al octopus, pero por desgracia la cosa no iba mejor. Nuevamente, con cada inhalación la aguja llegaba al cero. Pensó que había algún problema con la primera fase, que lleva el aire tanto al circuito principal como al octopus. Durante el ascenso, observó que respiraba mejor a poca profundidad, aunque el regulador seguía sin aportarle el aire suficiente. Una inspección del regulador reveló que el filtro de entrada estaba obstruido por unas especies de láminas blan- quecinas, que resultaron ser fragmentos de la corrosión de la botella de aluminio. En una posterior investigación se averiguó que ese tanque y todos los del barco no habían tenido mantenimiento. Cuestiones sobre el regulador En algunos casos, la demanda de aire de los buceadores, pueden superar la capacidad de sus regula- dores. Por ejemplo, si 2 buzos comparten el aire bajo el agua, la combinación de la demanda puede forzar la capacidad de la primera fase y dar lugar a una mayor resistencia a la respiración. Del mismo modo, cuando está tenso y siente frío el buceador, puede tener la sensación de que no le llega aire suficiente, incluso aunque el regulador funcione con normalidad. Se tiene conocimien- to de casos en los que cuando el buceador se encuentra en una situación de estrés y al borde del pánico, puede llegar a soltar el regulador. Esto es lo que le sucedió a una mujer, quién parecía que sufría cierta ansiedad antes de la inmersión, y la situación se volvió trágica a una profundidad de 8 mts. Tuvo un ataque de pánico y se quitó el regulador. Su compañero salió a pedir ayuda. Más tarde, la encontraron inconsciente en el fondo. Tras 4 semanas en cuidados intensivos, declararon su muerte cerebral. Foto: Ivan Salazar Si el regulador llegara a fallar repentinamente, presentará un flujo de aire contínuo, y se le conoce como "falla segura" hay que tener el entrenamiento para respirar con un flujo permanente de aire. 39
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