Edición 165

A 14 metros (45 pies), miró a su alrede- dor y, al principio, no pudo encontrar a su compañero de buceo. Observó cómo se reducía su suministro de aire. Finalmente, llegó a 6 metros (20 pies), con aproximadamente 20 bares (300 psi) de aire restantes. Decidió hacer una parada de seguridad, sin dejar de mirar el manómetro atentamente. Tan pronto como terminó la parada, le hizo señas a su compañero para que ascendieran por la línea del ancla. Ascendió de manera lenta y controlada, pero declaró que estaba muy sobresaltada y que sintió alivio cuando vio que el profundímetro se acercaba a cero. En la superficie, labuceadora inflósucha- lecocompensador,miróelmanómetroy vioqueel tanqueestaba completamente vacío. Así lo recuerda: Fue una inmersión de casi 30 metros (97 pies) y me sentí muy avergonzada. Mi compañero de buceo intentaba di- simularlo, pero podía darme cuenta de que estabamolesto conmigo. En ningún momento le dije lo cerca que estuve de quedarme sin aire, pero le pedí disculpas una y otra vez, y le dije que nunca volve- ría a hacerlo. Hablé con otro buceador (que había sido instructor) y le conté lo que había pasado. Me dijo que una vez él había cometido el mismo error: se distrajo con lo que estaba haciendo y se olvidó de controlar el manómetro y el profundímetro. Pensé: "¡Y eso que tú eres instructor de buceo!". 28

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