Edición 166

M éxico recibe durante el invierno y verano en sus aguas ricas de organismos planc- tónicos, tanto del Mar del Cortés como en el Caribe respectivamente, al pezmás grande del mundo: “El Tiburón Ballena”, el cual permanece alimentándose en mayor concentra- ción, ya sea dentro de la Bahía de La Paz, BCS, como cerca de las Islas Contoy y Holbox en las costas de Yucatán y Quintana Roo. Las corrientes llenas de nutrientes planctónicos permiten la presencia de un gran número de Ti- burones Ballena que se dan cita para alimentarse de dichos microorganismos. Pertenece a la familia de los pelágicos, es del tamaño de una ballena pero sin ser mamífero y aunque de gran tamaño, no ha perdido la forma de escualo; este enormepez al que se ledenomina como el gigante amigable, puede llegar a medir hasta 18 metros. de longitud desde la punta a la cola y contar con más de 20 toneladas de peso En diversas ediciones hemos tratado de pene- trar en el apasionante mundo del enigmático e inofensivo tiburón ballena, al que para poder comprender su función dentro del medio en que se desenvuelve, existen instituciones como el Shark Research Institute, que desde hace varias décadas yde formaconstanteefectúanmuestreos y seguimientosparapoder comprender yconocer más sobre sus movimiento y desplazamientos migratorios. En base a ello existen ya respuestas a varias de las preguntasmás comunes que sehacenen relación a este majestuoso animal. Foto: Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo CPTQ 15

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