Edición 167
Falla de una manguera SEGURIDAD L a buceadora era una mujer de 24 años de edad que había obtenido su certificación de buceo por primera vez el año anterior. Tenía una altura de 1,64 metros (5,4 pies) y un peso de 63,5 kg (140 libras) y tenía un índice de masa corporal (IMC) de 24. Desde su certificación había rea- lizado un total de 50 buceos, 30 de ellos durante los 12 meses anteriores, y había buceado a una profundidad máxima de 40 metros (130 pies). El incidente Labuceadoraerapartedeungrupoqueestabavisitandounpunto de buceo interior local. Poco tiempo después de ingresar al agua pero antes de descender, la manguera de su octopus (manguera de la segunda etapa alternativa) comenzó a volar violentamente, golpeando el agua y haciendo un fuerte sonido que indicaba un flujo continuo. Inicialmente no sabía qué estaba sucediendo e intentó agarrar lamanguera. El compañerode la buceadora cerró la válvula de su tanque y la manguera quedó inerte. Todo esto sucedió en la superficie con el agua a la altura del pe- cho mientras los buzos se colocaban las aletas antes de iniciar el buceo. Tras una inspecciónminuciosa la buceadora descubrió que el regulador octopus de plástico estaba roto y se había des- prendido completamente de la manguera. La segunda etapa del regulador cayó al fondo y la manguera quedó en un estado de flujo continuo. Felizmente nadie resultó herido, pero la bucea- dora informó que el incidente fue un poco atemorizante porque fue tan inesperado. La buceadora Por Peter Buzzacott, MPH, Ph.D. Un buzo demuestra el volumen mucho mayor de aire que escapa de una manguera de baja presión (en su mano derecha) en comparación con una manguera de alta presión (en su mano izquierda). Foto: Stephen Frink 25
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