Edición 167

Greenpeacenoha tenidopermisoparahacer fotos del proceso de traslado porque como lo realizan las empresas responsables de su cautiverio, su sistema de transporte debe permanecer secreto, presumiblemente porque tendrán permiso en el futuro para seguir con su negocio. No se han dado detalles de si se han soltado ya al mar y cómo se ha realizado esta operación. Espe- ramos que la cordura se implante en el proceso de liberación y se hayan seguido los consejos de los expertos en la materia. Esta terrible situación se ha creado como conse- cuencia de la creciente industria de los delfinarios en China, y países cercanos, en un mundo donde cada vez más países están prohibiendo la cautivi- dad de los cetáceos. ¡No vayas a un delfinario! Detrásde lacara “feliz”deundelfíncautivohacien- do piruetas está una vida de privaciónde libertad, de castigos para vencer su resistencia, de lesiones por el hacinamiento, de enfermedades por estar viviendo en un espacio reducido. Y, sobre todo, la masacre que se lleva a cabo para su captura. La cría de orca que se ha separado del grupo mendiga comida de los pescadores Fuente: Capturas de pantalla del vídeo del gobierno ruso Detrás del negocio de los delfinarios se esconde otro negocio más sangriento, el de la captura y tráfico de los mamíferos marinos. 56

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