EDICIÓN 169

Con su estudio Kajiura ha descubierto más cosas que afectan a esta población, no sólo la ruta migratoria y por qué de la agregación en Florida. Al parecer no todos los ejem- plares de puntas negras encontrados en Florida migran, algunos de ellos son locales y se quedan en la zona durante todo el año. Se trata de hembras que no se reproducen ese año (no lo hacen todos los años) y ejem- plares de una subpoblación que tiene una tolerancia térmica mayor. Estado de conservación y ataques En los artículos en los que describe sus estudios, Kajiura explica que la conducta fácilmente previsible de migración de “los puntas negras” los hace más vulnera- bles a su explotación comercial pesquera. Por ello en Florida tan solo se permite la pesca de un tiburón por persona y día, o dos tiburones por barco y día. Así se protege a esta población en una franja cercana a la costa, de 3 millas náuticas. Fuera de esa franja se pueden pescar muchos más ejemplares por barco y día. Kajiura también explica que dado lo espectacular de esta migración, se puede utilizar su tirón mediático para informar al público del impacto de la sobrepesca, de la acidificación de los océanos y el calentamiento global en estos ecosistemas locales, para poder promocionar la conservación de esos depredadores marinos. El tiburón puntas negras es objeto de pesca comercial en Estados Unidos, y es la segunda especie de tiburón capturada en la zona, tras la del ”sandbar”. Su captura constituye el 9% de las capturas de tiburón en la costa sureste de Estados Unidos. Se les captura mediante redes de fondo y arrastreros. La carne se usa para alimento de otros peces en acuicultura y también para el consumo humano en el mercado local. Las aletas se venden en el mercado asiático y su piel se también se usa. El equipo de Kajiura se desplaza para una campaña de marcado de los tiburones. Una vez capturados los tiburones mediante líneas de anzuelos, se les mide y se les marca. Fuente: Fau Elasmolab Fuente: Fau Elasmolab 33

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