EDICIÓN 169

Estas indicaciones permiten cubrir los gastos de los cen- tros de tratamiento en cámara hiperbárica y el pago de servicios es más predecible en el caso de estos pacientes. No obstante, existen otros factoresmás allá de las finanzas que afectan la capacidad de un centro para tener dispo- nibilidad las 24 horas, los 7 días de la semana. Hace tan sólo 10 años, la mayor parte de los centros de tratamiento en cámara hiperbárica se encontraba dentro de un hospital o adyacente a uno, lo que significaba que la mayoría de los pacientes que necesitaban OHB eran tratados en el hospital. Los ingresos generados por el tra- tamiento de pacientes ambulatorios proporcionaban el respaldo financiero necesario para que el hospital pudiera ofrecer atención en cámara hiperbárica para emergencias las 24 horas. Esto también hacía posible el tratamiento integral de pacientes de emergencia que requerían acceso a servicios complementarios tales como cuidados inten- sivos, cirugía vascular, neurología y otras especialidades. El reembolso de los costos de los centros de tratamiento en cámara por parte de las compañías de seguros, y es- pecialmente Medicare, es el mismo ya sea que el centro esté disponible para el tratamiento de emergencias o no. Los costos que supone contar con personal de guardia las 24 horas, los 365 días del año, son considerables. Aceptar pacientesdeemergenciaodecuidados intensivos aumenta los riesgos operativos del centroy, por consiguiente, puede aumentar los costos de seguros de responsabilidad del grupo de médicos y el hospital. En últimas fechas, la cantidad de clínicas hiperbáricas no hospitalarias ha aumentado de forma drástica, debido principalmente al incremento en el volumen de pacientes que pueden beneficiarse de la OHB en situaciones que no suponen una emergencia. Es probable que los pacientes con una condición estable que requieren múltiples tratamientos programados hagan uso de los centros que les resulten más convenientes. Esta migra- ción de las cámaras hospitalarias ha reducido la capacidad de dichas cámaras para absorber costos adicionales incurridos por la derivación de pacientes de emergencia. Hace algunos años, un centro de medicina hiperbárica hospita- lario anunció públicamente que tenía previsto poner fin a sus servicios de OHB para situaciones de emergencia. En un año promedio trataba entre 10 y 15 emergencias. La remuneración por estos tratamientos no llegaba a cubrir los costos de estar disponibles las 24 horas, los 365 días del año. Hoy en día, esta es una realidad a la que se enfrenta la mayoría de los centros hi- perbáricos de los Estados Unidos. En este caso, los buzos locales se organizaron y pudieron persuadir al hospital para continuar ofreciendo servicios de emergencia. DAN y UHMS DAN continúa trabajando con profesionales de la salud a varios niveles, lo que incluye proveedores de atención prehospitalaria, para educarlos acerca de los accidentes de buceo y su trata- miento. En DAN también se trabaja de forma continua para mantenerse actualizados respecto al estado operativo de cada cámara y su disponibilidad y capacidad para brindar atención en situaciones de emergencia. La UHMS, que promueve la me- dicina hiperbárica y de buceo, está intentando encontrar una solución a las circunstancias actuales. Algunos están trabajando con los organismos gubernamentales apropiados para abordar los posibles incentivos de reembolso y eliminar los obstáculos a fin de alentar a más centros a aceptar emergencias. Una propuesta que está siendo considerada ac- tualmente es que centros con una capacidad similar de un área determinada proporcionen atención de emergencia de forma rotativa para evitar ejercer una presión excesiva sobre un solo centro. 41

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