Edición 172
Sin embargo, a pesar de que este repelente se si- guió utilizando durante décadas, en los años 50 se concluyó que ni los compuestos de cobre ni los extractos de tiburón en descomposición eran efectivos. En 1974 se decidió eliminar este sistema del equipo de emergencia por ineficaz. Imaginamos la expresión de la cara de todos aquellos soldados que lo habían utilizado durante años al conocer que no servía para nada. Quizá lo que valoraron los “expertos”, que mantenían el sistema sabiendo que no funcionaba, fue que es mejor tener un náufrago en el agua pensandoque está protegido, puestoque el pánico es una gran fuente demortalidad en estos casos. Fue quizá el primer protector psicológico de entre otros muchos. Ya en los años 2000 aparecieron las pri- meras compañías en comercializar este tipode repelentes, comoSharkDefense, que incrementaron los esfuerzos de in- vestigación en este sentido, analizando para cada sustancia, la especie de tibu- rón en la que hacía efecto. El abanico actual de sistemas La investigación actual se ha ampliado no solo hacia los repelentes químicos, sino a todo un abanico de actuaciones de lomás variado, enel sentidode evitar los accidentes contiburones, quevamos a intentar resumir a continuación. Redes de Enmalle .- El uso de redes de enmalle para proteger las playas viene desde los años 30 en Sydney. Shark Chaser, el primer repelente de tiburones militar, que estuvo disponible hasta 1974 a pesar de sus bajos resultados. Los sistemas de barreras mediante el uso de redes de enmalle incorporan sistemas inteligentes anticetáceos Se propusieron diferentes sustancias, tales como lacrimógenos, sudor hu- mano, holoturina (una esencia que los pepinos de mar utilizan como re- pelente de depredadores), halitoxinas (sustancias repelentes de las esponjas), pardaxinas procedentes de ciertos peces (letales para otros peces), etc. No fue hasta los años 90, cuando se empezaron a investigar con los se- mioquímicos del tipo feromonas, que son sustancias secretadas por los seres vivos paraprovocar comportamientos específicos en otros individuos de la misma u otra especie. Se trata de poner unas redes que captu- ren y eviten la entrada de los tiburones a las playas. Son redes que tienen el objetivode enredar y capturar al animal y no funcionan como barrera contra su paso: por eso no se sitúan en todo el ancho de la playa ni cubren toda la columna de agua. Desde sus inicios se hanutilizadoenSudáfricayAustraliayel resultadoha sidoquemilesde tiburones y también otras especies marinas han sidovíctimasdeestas trampasmortales. Son dispositivos muy eficaces, pues lle- ganpocos escualos a lasplayas, perocon un coste ecológico demasiado elevado. Lasmásmodernasdisponende sistemas de repulsión de cetáceos vía sonar, pero siguen siendo causa de mortalidad de muchas especies. 15
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