Edición 173
Sacoglossa o Babosas de mar solares Son un grupo de opistobranquios muy curioso. Son también, en general, herbívoros y su rádula (o lengua raspadora de los moluscos) termina en un saco ciego, de ahí el nombre de este orden. Algunos usan la rádula en forma de estilete para poder absorber las células de las algas, por eso se les llama también chupadores de savia o sap-sucking. Son animales pequeños, que raramente superan los 3 cm, por lo que pasan general- mente desapercibidos al buceador. Su coloración es generalmente verdosa, debido a que la mayoría de ellos son capaces de ingerir los cloroplastos (los órganos celulares encargados de la función clorofílica) de las algas de las que se alimentan, los cuales los depositan en su organismo. Una vez en el cuerpo del “ladrón” (a este fenómeno se le denomina cleptoplastia), los cloroplastos se cree que siguen funcionando y haciendo la fotosíntesis. Se han realizado experimentos con estos animales (con Elysia viridis ) y los ejemplares situados a oscuras pierden peso muy rápidamente. Por esta capacidad de utilizar la energía del sol para alimentarse a los sacoglossa también se les llama babosas de mar solares. Elysia timida , un sacoglosso de i cm. habitual en zonas de algas. En su zona dorsal sitúa los cloroplastos que extrae de las algas de las que se alimenta. Foto: Luis Abad Notaspideos o Babosas de branquias laterales Los notaspideos tienen, en general el cuerpo masivo y forma ovoidal. También se les llama babosas con las branquias laterales (pleurobrancaceos = branquia a un lado), pues las tienen al lado derecho de su cuerpo, y no son visibles. Casi todos tienen concha, en algunas especies es externa, de forma cónica, pero en la mayor parte es interna y de forma oval. En algunos la concha está ausente. Son animales de tamaño mediano a grande, pudiendo superar los 15 cm. Poseen una rádula robusta con la que comen otros invertebrados, como esponjas o ascidias. Muchas especies son capaces de liberar sustancias ácidas a partir de glándulas del manto cuando son molestadas por algún depredador. El notaspideo Pleurobranchus forskali , presente en aguas mediterráneas tras su entrada por el Canal de Suez como especie invasora. Foto: Luis Abad 11
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