Edición 173
Estos increíbles mamíferos, llegan a la Penín- sula a través de la alimentación, el aparea- miento y la crianza, la temporada oficial de avistamiento, después de casi doce meses de gestación, dan a luz a una cría, por lo general lo hacen cada dos o tres años, las hembras no se separan de sus crías entre los seis meses y un año de edad, durante este tiempo los ballenatos aprenden las rutas de migración hacia los lugares de alimentación, y cuya vida está en torno a los 80 años. Sin poder darles un adiós Los Adictos a la Naturaleza nos encontramos en conflicto; por un lado qui- sieramos poder tener una última cercanía con estos gigantes amigables, antes que inicien su partida nuevamente a aguas árticas para buscar su fuente de alimentación; pero por el otro lado, nos damos cuenta que la fauna que se siente amenazada o intimidada por la cantidad de personas que quieren in- teractuar con ellas, en estos momentos se deberán de estar sintiendo libres de la amenaza humana; ya que ésta, se mantiene resguardada como la mejor manera de evitar contagios debido a la pandemia ocasionada por el virus covid19. Desgraciadamente una crisis sanitaria de magnitud mundial le está brindando un descanso a toda la naturaleza y al reino que en ella habita. ¡Conformemos un turismo más responsable y respetuoso! Información: Gobierno del Estado de Baja California Sur a través de: Gaudelli MCW y MPG Media Promotions Group Cabe destacar, que éstas, realizan la migra- ción necesaria para sobrevivir, desde el Ár- tico emprendiendo su recorrido a través de las costas de Alaska, pasando por Canadá, el norte de Estados Unidos y California, hasta México, viajan alrededor de 22 mil kilóme- tros entre ida y vuelta. Baja California Sur tiene el privilegio de pro- teger al brindar refugio de miles de ejem- plares de estos emblemáticos cetáceos. Foto: Gobierno Baja California Sur Foto: MVZ Salvador D. Ochoa 24
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