Edición 178
En México, se publicó en el Diario Oficial de la Federación del lunes 10 de abril de 2000 la Norma Oficial NOM-014-STPS-2000, que re- glamenta “las condiciones de seguridad e hi- giene para prevenir y proteger la salud de los trabajadores contra los riesgos que implique el desarrollo de actividades en operaciones de buceo y en la exposición a presiones ambien- tales bajas”. En esta norma, el inciso 8.2.2 se refiere al Certificado Médico, en donde se es- tipula que “todos los buzos deben someterse a exámenes médicos iniciales, periódicos y en su caso, especiales que certifiquen su aptitud médica para realizar dichas labores”. Recolección de muestras para valorar en laboratorio. Para el buceo deportivo no se ha implementado un examen médico de aptitud de buceo. Sin embargo, cada vez más se recomienda que los buceadores se realicen uno anual- mente debido a que existen condi- ciones médicas previas en el 50% de las lesiones y el 74% de las defuncio- nes. Estas condiciones médicas gene- ralmente los habrían excluido o limitado de la práctica del buceo deportivo. Una evaluación médica a los buceadores debe ser el primer requisito para considerar en el buceo como actividad profesional. Recientemente algunas organizaciones rela- cionadas con el buceo y la medicina hiperbá- rica, Divers Alert Network (DAN), World Re- creational Scuba Training Council (WRSTC), Recreational Scuba Training Council (RSTC), Recreational Scuba Training Council Europe (RSTC-E) y la Undersea and Hyperbaric Me- dical Society (UHMS), Publicaron el Informe Médico del Buceador y el Programa de Eva- luación de Aptitud Médica de por vida para Bucear, ambos documentos están disponibles y pueden ser utilizados como el primer paso a una certificación médica. El caso de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) El termino ONG se utiliza para identifi- car a organizaciones que no son parte de gobiernos o empresas. Por lo general, son conformadas y se encuentran a cargo de ciudadanos comunes que comparten una visión y misión común, pudiendo obtener financiamiento del Gobierno, de otras ONG (como fundaciones), o de in- dividuos o empresas particulares. Algunas ONG, con el fin de mantener autonomía de gestión e imparcialidad, evitan la financiación oficial y trabajan a través de voluntarios. Foto: Edgardo Ochoa - CI Foto: Edgardo Ochoa - CI 55
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