Edición 180

S e menciona que la verdadera ingravidez, sólo se encuentra en el espacio exterior; esta aseveración es real en parte, si pen- sáramos que el aire es el único fluido y que sin gravedad podemos estar suspendidos sin el menor movimiento; pero los buzos al es- tar en otro fluido como el agua, y encontrar su flotabilidad neutra, pueden tener la sensación de ingravidez similar a la de los astronautas, tanto que parte de los entrenamientos de ellos se da en el vital líquido. Esta analogía la realizaba al estar buceando a media agua, sin los puntos de referencia que brindas las rocas del fondo, y a la asociación de ideas, ya que acababa de observar el lomo de una raya manta que pasó muy cerca de mí, la cual presentaba una marca muy similar a la que en 1969 mediante el astronauta Neil Am- strong, pisara por primera vez la luna y dejara por tiempo indefinido la marca de su suela en la superficie lunar. Esa marca en el lomo de aquel gigante amiga- ble que se desplaza suavemente casi a ras del agua, es ocasionada por un huesped sin igual, que para ahorrar energía se pasa gran tiempo succionando con gran fuerza y adherido me- diante un sistema de ventosas que tiene arriba de su cabeza. El desplazarse en un medio tan denso como es el agua, supone un gasto energético muy importante para un pez; el cual tendrá que ser repuesto mediante una mayor cantidad de alimentoy comocirculovicioso, para conseguir una mayor cantidad de alimento, hay que mo- verse y a veces emigrar a zonas alejadas. ... en los brazos y ramificaciones de los corales. La rémora o pegatimón, es de color café grisáceo, en promedio crecen 50 cms. y pueden llegar al metro de longitud. Foto: Luis Martínez Islas Revillagigedo Foto: Luis Martínez Islas Revillagigedo Para contrarrestar dicho consumo energético, muchos peces han desarrollado habilidades y ajustes en su estructura corporal. Regresando a mi encuentro, yo pensaba que a la redonda, el único pez cercano era la raya manta, sin notar que conforme me desplazaba, un pez como de 40 cms de largo y movimiento mucho más ondulatorios que cualquier otro pez, nos seguía insistentemente tanto a la manta como a mí; tal como los pequeños perros me acom- pañaban cuando caminaba por el bosque en mi época de excursionista. De inmediato pensé “Tengo una nueva e inesperada amistad”. Foto: Iván Salazar Islas Revillagigedo Gran similitud entre las marcas que dejaron las botas en el suelo lunar por Neil Amstrong, con las marcas que dejan las ventosas de las rémoras en los animales en donde se éstas se adhieren. Debido al gasto energético por conseguir alimento, la rémora se adhiere a la raya manta y así alimentarse de las sobras que ésta deja. 5

RkJQdWJsaXNoZXIy OTE4NTg1