Edición 182

Estas medidas y seguramente muchas más son válidas y contribuyen a la conservación oceánica, sin embargo, existen otras no tan visibles que podemos adoptar en nues- tra vida cotidiana, acciones que hacemos todos los días y que pueden generar un verdadero cambio en nuestro comporta- miento y mentalidad. A continuación, hablaremos de un tema del que no imaginamos la relación que tiene con el buceo, pero a medida que lo desarrollaremos se evidenciara como acciones concretas pueden hacer que im- pactemos menos a los ecosistemas. La moda lenta De acuerdo con la revista Vogue, cuando se habla de moda sostenible, rápidamente aparece el término "slow fashion o moda lenta" como una de las formas de abor- darla. Pero la moda lenta es más que una tendencia y un método, es un modo de pensar y concebir la moda desde un hacer consciente, ético y respetuoso con el medio ambiente, los trabajadores y los consumidores. Conocer su importancia y trascendencia como modelo de producción es fundamental para el futuro . La industria de la moda impacta de forma significativa el medio ambien- te y en particular los océanos, según el Programa Ambiental de Naciones Unidas (UNEP). La producción de moda representa el 10% de las emisiones globales totales de carbono, esto es más que todos los vuelos internacionales y cargamento marítimo combinado, esta industria es el segundo mayor consumidor de agua; seca y contamina fuentes de agua como ríos y arroyos. El 85% de los textiles producidos cada año termina en los basureros, y medio millón de Tn. de microfibras al año, terminan en los océanos. Foto: Merlina Carolina Se estima que el 85% de los textiles producidos cada año termina en los basureros, incluso acciones cotidianas como lavar ropa, libera 500,000 tone- ladas de microfibras al año, mismas que invariablemente terminan en los océanos. Se estima que un camión cargado de textiles desechados se tira en un ver- tedero o se incinera cada segundo, es- timaciones actuales responsabilizan a esta industria por entre el 20 y 35% del todos los microplásticos en el mar, los mismo que al ser ingeridos causan daños serios a los peces causando aneurismas, problemas reproductivos, digestivos y respiratorios afectando directamente la seguridad alimentaria de millones de personas. ¿Pero cómo la moda lenta ayuda al medio ambiente? La respuesta es casi obvia, de muchas maneras, los productores, promotores y marcas de moda lenta, se enfocan prime- ramente en prácticas sostenibles como el uso de materiales orgánicos. El re-uso y reciclaje de tejidos y la re- ducción en el consumo de agua, con esto es menos ropa la que termina en los vertederos y además se liberan menos químicos nocivos; la moda lenta es un movimiento, una tendencia que busca dar un respiro a la excesiva producción y consumo de ropa considerando valores éticos, conscientes y respetuosos con el medio ambiente, los trabajadores y los consumidores finales. La moda lenta busca mitigar el impacto social y ambiental en cada fase del proceso de producción. Es vital al momento de adquirir una prenda de vestir evaluar y dar importan- cia al tiempo, los recursos, los insumos y la fuerza de trabajos utilizados en su elaboración. 41

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