Edición 186
En el hospital se le aplicaron antibióticos de amplio espectro y su pie fue sumergi- do en agua calentada a 50° C. (el veneno del pez piedra es una proteína inestable, termo sensible que puede ser neutralizada por calor) en pocas horas, la inflamación se había extendido hasta la rodilla; sus dedos se encontraban ennegrecidos y sin sensibilidad. Resultaba difícil respirar y sufría de ataques de taquicardia (el veneno es una mio- toxina que actúa sobre el músculo cardíaco y produce parálisis muscular, depresión respiratoria, vasodilatación periférica, shock, arritmias y paros cardíacos). El Padre Gerard tuvo una mala noche. La mayoría de las víctimas por picadura permanecen hospitalizados por 3 meses, pero la mañana siguiente pidió que lo dieran de alta; creía que podía continuar con su tratamiento en casa, además estaba interesado y ansioso por documentar su recuperación. Con ello en mente, fotografió diariamente su herida y registro sus síntomas espe- rando poder presentar un trabajo sobre su encuentro con el pez y su recuperación. Foto: Ivan Salazar G. Mare Nostrum Expediciones Foto: Ivan Salazar G. Mare Nostrum Expediciones Foto: Marie Levine Foto: Marie Levine El pez piedra vive a menudo debajo de rocas y salientes. De caracter apacible sólo cuando se siente amenazado se retira o levanta sus poderozas espinas dorsales llenas de toxinas para defenderse ante el posible agresor. 11
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