Edición 187

Sin embargo, el buceo es hoy reconocido como una actividad menos contemplativa y más participativa; y los nuevos programas de entrenamiento incrementan cada vez más la seguridad y tecnología, en consecuencia, el alcance hacia ambientes antes poco visita- dos ha ampliado significativamente el mundo submarino. Debido al incremento de los costos y la re- ducción de presupuestos gubernamentales e institucionales para proyectos marinos, la participación de habitantes de las comunida- des costeras es más frecuente, esto se debe a que en la actualidad muchas de estas perso- nas han sido fortalecidas, y en muchos casos, acreditadas en novedosos sistemas y formas de buceo, lo cual ha significado un gran aporte en costos y tiempo, tareas que de otro modo habrían sido muy difícil o imposibles de rea- lizar ahora están a nuestro alcance. Tal es el caso que se vivió durante la pandemia generada por el COVID-19; en comunidades donde los accesos por confinamiento fueron limitados, los proyectos que se habían desa- rrollado en dichas comunidades siguieron en marcha ya que se contaba con las habilidades y capacidades dentro de la misma comunidad para que siguieran solo con apoyo remoto o a distancia. Al ofrecer experiencias prácticas y atractivas en entornos marinos naturales, estas iniciati- vas fomentan la educación en muchos niveles entre las personas que bucean, no sólo para incluir aspectos de conservación, sino también aspectos de seguridad. Capacitación en el "Monitoreo subacuático" e identificación de especies. Cabo Pulmo. B.C.S. Además del buceo, las personas que se involucran en estos programas desempeñan un papel crucial en la promoción y el cumplimiento de las decisio- nes, por ejemplo, las relativas al mantenimiento, creación y manejo de áreas marinas protegidas. Los proyectos o iniciativas que además involucran diferentes partes interesadas en la industria del turismo de buceo, pueden impulsar oportunidades de negocio, establecer un bien común y mejorar o crear la relación entre grupos a menudo con- flictivos para colaborar en la implementación de políticas. Por último, las personas que participan en los programas de voluntariado pueden recibir be- neficios personales tales como: mayor conoci- miento, mejora de sus habilidades, un sentido de realización y orgullo. Generalmente, las personas que bucean merecen atención y reconocimiento especial por el potencial colaborativo que poseen. El elemento más obvio que hace que sean actores óptimos es su posesión de habilidades técnicas de buceo que van desde básicas a profesionales. Otras habilidades útiles aso- ciadas con sus intereses incluyen el manejo de fotografía y video. Durante sus actividades, las personas que bucean utilizan herramientas como computadoras de buceo que registran constantemente los datos relacionados a la inmersión, estos registros personales como: profundidad, temperatura del agua y tiempo de buceo, pueden ser incorporados a bases de datos generando valiosa información para iniciativas más grandes y complejas. Foto: Arturo Hernández V. Capacitación en el "Monitoreo subacuático" previo al buceo. Foto: Arturo Hernández V. 41

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