Edición 189

Una vezquehanconseguidounapresa, la Laticau- da necesita regresar a tierra para digerirla, ya que durante este proceso, sus habilidades natatorias se vendisminuidas y se vuelve vulnerable ante sus propios depredadores. Algunos de los depreda- dores de serpientes marinas en su hábitat natural son águilas marinas, tiburones, grandes peces depredadores, las propias serpientes y cocodrilos. Adaptaciones para el mar Las serpientes marinas poseen un pulmón, que normalmente abarca gran parte del cuerpo, extendiéndose hasta la base de la cola y deben salir a la superficie para respirar. Su pulmón se llena con aire fresco en breves segun- dos y pueden volver a sumergirse para pasar una hora o más en el fondo, sin necesidad de ascender. Partes de este pulmón pueden funcionar como órgano hidrostático, lo que también le ayuda a regular su flotabilidad. Foto: Ivan Salazar Mare Nostrum Expediciones Usualmente las encontramos a profundidades cercanas a los 20 metros, aunque se han ob- servado a profundidades de más de 60 metros. Cuando la serpiente bucea, sus orificios nasales se cierran con una válvula especial, su ritmo cardiaco disminuye, al igual que en los cetáceos y las tortugas, con lo que reducen su consumo de oxígeno. Su naturaleza anfibia contribuye a sus caracte- rísticasmorfológicas. Por ejemplo, depositan sus huevos en tierra por lo que requieren adaptacio- nes similares a las de otras serpientes terrestres, como su cuerpo cilíndrico, y escamas ventrales que les permitan arrastrarse en tierra. Porotraparte, sushábitosdecaza sontotalmente marinos, por lo que también tienen adaptacio- nes especiales para subsistir en el mar. Algunos ejemplares lleganamedir cercade 3mts. aunque el promedio es de 1.5 mts., siendo las hembras normalmente mayores que los machos. Al igual que algunas aves, tortugas e iguanas ma- rinas, estas serpientes tienenglándulas especiales que recogen el exceso de sal en su organismo. Las glándulas de sal se encuentran por debajo de la lengua. Por ello, cada vez que una serpiente de mar chasquea la lengua, está expulsando el exceso de sal en su cuerpo. Las serpientes marinas se despojan de sus pieles con mucha más frecuencia que las serpientes terrestres. Ello impide el crecimiento de balanos y otros organismos en la piel, que aunque no la dañen, si afecta su eficiencia en el nado. Por la frecuencia de las mudas de piel, la serpiente es capaz de deshacerse de estos organismos. Su hábitat se encuentra en el Indico y Pacífico tropical. 15

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