Edición 189

Estos resultados son solo el inicio de mucho trabajo por venir, son una prueba clara de que las artes de pesca abandonadas están presentes y haciendo daño en La Paz y posiblemente en otros sitios. Se espera seguir trabajando activamente en otras áreas donde se requiera el apoyo del grupo. Todo para poder tener mejores y mayores resultados en el futuro. El siguiente paso es continuar involucrando a pescadores y a pres- tadores de servicios turísticos para cuidar entre todos este invaluable recurso. Proteger los arrecifes no solo es una cuestión ecológica, también es una inversión en el bienestar de nuestras comunidades. Muchas familias en La Paz dependen directa o indirectamente del turismo y la pesca, acti- vidades que solo pueden sostenerse si los ecosistemas marinos se mantienen sanos. Un arrecife lleno de vida atrae a buzos, snorkeleros, investiga- dores y viajeros de todo el mundo, generando ingresos, empleos y oportunidades para los habitantes locales. En cambio, un arrecife dañado por contaminación o pesca fantasma, pierde su atractivo, su biodiversidad y su productividad. Por eso, cada red retirada del mar es también un paso hacia una economía más sostenible. La labor de Aqua Ghostbusters demuestra que la conservación no está reñida con el desarrollo; al contrario, es la base para que ese desarrollo sea duradero, justo y en armonía con la naturaleza. Para quienes viven en La Paz, el mar no es solo un paisaje her- moso: es parte de quienes son; éste ha dado historias, sustento, momentos en familia, inspiración y una forma de ver el mundo. Desde paseos por el malecón hasta días de playa, buceo o pesca recreativa, el mar está presente en su vida cotidiana y memoria colectiva. Por eso, protegerlo no es solo conservar un ecosistema: es también defender la identidad como comunidad. Foto: Arturo Hernández V. Fot : Arturo Herná dez V. Cada red que se retira, cada coral que se salva, es una forma de honrar lo que somos y asegurar que las futuras generaciones puedan seguir sintiendo esa conexión profunda con el océano. No se trata solo de limpiar, sino de cuidar aquello que nos une, nos representa y nos da sentido. Lo que están haciendo los 'Aqua Ghostbusters' en La Paz es más que una simple limpieza; es una muestra poderosa del cuidado y el amor que se tiene por nuestro hogar marino. Es un recordato- rio de que la acción local, bien capacitada y con corazón, puede marcar una diferencia real en la salud de nuestros arrecifes. La historia de su tra- bajo es solo el comienzo de una limpieza continua para asegurar que la vida bajo el agua en La Paz se mantenga tan hermosa como merece. Invitamos a toda persona que ame el mar a involu- crarse, desde lo más sencillo: evitar dejar residuos, hablar del tema o compartir estas historias, cada gesto suma, la experiencia vivida en este proyecto deja claro que sí es posible sanar nuestros mares cuando nos unimos desde el conocimiento, la vo- luntad y el respeto profundo por lo que nos rodea. Cada año, se estima que entre 500,000 y 1 millón de toneladas de artes de pesca son abandonadas en los océanos, lo que representa cerca del 10% de los desechos marinos (Macfadyen, Huntington & Cappell, 2009; WWF, 2022). Estas “redes fantasma” siguen capturando vida marina de forma indiscriminada, afectando a más de 557 especies, incluidas tortugas marinas, tibu- rones, rayas y aves (WWF, 2022), además del im- pacto ecológico, estas estructuras dañan hábitats sensibles como arrecifes y manglares. Foto: Arturo Hernández V. Foto: Arturo Hernández V. Retiro de redes fantasma. Mostrando el material recuperado de artes de pesca. 36

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