Edición 189
De no hacerlo, estamos destinados a perder nuestros arrecifes coralinos, así como la biodiversidad que sustentan. Los arrecifes de coral son los ecosistemas más diversos y pro- ductivos del planeta, ya que proporcionan hábitat y refugio a una cuarta parte de todas las especies marinas y producen más de la mitad del oxígeno que respiramos. Adicionalmente, los arrecifes coralinos son ecosistemas vitales para las comu- nidades humanas, ya que representan 2.7 billones de dólares al año en servicios ecosistémicos a nivel mundial como la pesca, la protección costera contra la erosión, las tormentas y los huracanes, y por medio de ingresos del turismo. Desafortunadamente, y pese a su importancia, los arrecifes coralinos son los ecosistemas más amenazados del mundo (por encima de cualquier ecosistema terrestre), pues más del 50% ya se han perdido y otro 90% podría perderse en los próximos 30 años. Los factores que más han in- fluido en estas pérdidas son de origen antropogénico, es decir, causados por el hombre, como lo son la sobrepesca, la destruc- ción de hábitat, el desarrollo costero, el cambio climático y la contaminación. Uno de los contaminantes más comunes que se encuentran en aguas cercanas a la costa son las aguas residuales, las cuales son un importante factor de degradación de los arrecifes de coral, pues aportan materia or- gánica, agentes químicos tóxi- cos y bacterias potencialmente patógenas al entorno marino. La materia orgánica genera turbidez en la columna de agua disminuyen- do la disponibilidad de luz para los corales y por lo tanto la capacidad fotosintética de sus simbiontes hos- pederos, encargados de producir el 95% de su alimento. Además, el ingreso de materia or- gánica aumenta los niveles de nu- trientes como nitrógeno y fósforo causando eutrofización (aporte ex- cesivo de nutrientes inorgánicos procedentes de actividades huma- nas), lo cual favorece el crecimien- to de macroalgas y esponjas filtra- doras, las cuales compiten por el sustrato con los corales hasta que los asfixian. Foto: Edgardo Ochoa Los agentes químicos entran di- rectamente a la columna de agua causando toxicidad, e incluyen de- tergentes, fertilizantes, herbicidas y productos químicos industriales. De la misma manera, bacterias y otros microorganismos potencialmente patógenos ingresan al océano con cada descarga de agua, afectando a los ecosistemas marinos y a las especies que de ellos dependen. Debemos tomar acciones urgentes, la pérdida de los arrecifes coralinos no es solo una catástrofe ecológica, sino un golpe directo a la comuni- dad de las islas que dependen de ellos. El mar no es un vertedero sin consecuencias. ¡Protegerlo es proteger la existencia de todos en la Reserva de Biosfera Seaflower! Referencias: Ludwig, R. G. (1988). Evaluación del Impacto Ambiental - Informe Num. 43 de Marc. Centro Panamericano de In- geniería Sanitaria (CEPIS). Roberts. (2010). Ocean outfalls. Han- dbook of Environmental Fluid Dyna- mics, Volume Two. Sutherland KP, Shaban S, Joyner JL, Porter JW, Lipp EK (2011) Human Pathogen Shown to Cause Disease in the Threatened Eklhorn Coral Acropo- ra palmata. PLoS ONE 6(8): e23468. Foto: Alexandra Pineda M. La contaminación de origen antropogénico está ocasionando la degradación de los arrecifes coralinos. Obtención de muestras de coral para su estudio. 59
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