Edición 190

E Un vigilante con púas Su acción desmedida puede transformar el sustrato en lo que se conoce como blanquizales: superficies desprovistas de vegetación donde la biodiversidad se desploma. La linterna de Aristóteles Antes, vale la pena detenerse en un detalle fascinante: su aparato bucal. n el Caribe mexicano no todo lo que brilla es coral. Entre rocas y algas, una criatura poco ca- rismática pero esencial se abre El aparato de Diadema antillarum , co- nocido como la linterna de Aristóteles, lo es todo para su cuerpo. Imagínate que nuestra boca no fuera del tamaño que la tenemos, sino del tamaño de todas nuestras extremida- des inferiores juntas. Desconcertante, ¿no crees? Le dicen especie clave (keystone species) porque de ella depende buena parte del equilibrio del ecosistema. Cuando está presente en buen número, los erizos mantienen a raya a las algas que inva- den los corales, despejan el terreno para que crezcan nuevas colonias y permiten que la vida coralina respire y se renueve. Pero ojo: si hay demasiados, tampoco es bueno. Foto: HBahena. Ecosur El Caribe que buceamos hoy no es el mismo de hace unas décadas, y las señales están ahí para quien sepa leerlas. Los erizos de púas largas, a veces ignorados o vistos solo como “bichos punzantes”, son en realidad mensajeros del arrecife... paso con decenas de púas: Diadema antillarum , el erizo negro de largas espinas que, aunque no es el más vistoso del arrecife, tiene un papel especial. Foto: HBahena. Ecosur Er izo de mar de espinas largas o diadema (Diadema antillarum) Erizo de las rocas. (Echinometra lucunter) 14

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