Edición 190

Debido a los herbívoros, los arrecifes no existirían tal y como los conocemos, ya que en los arrecifes donde es escasa la población de éstos, las algas llegan a invadir tanto que asfixian poco a poco a los corales; y como el pez loro come constantemente coral muerto cubierto de algas, consigue mantener los arrecifes limpios y en buen estado. El proceso también ayuda a dejar expuestas zonas de los corales a los que los nuevos pólipos de coral puedan asentarse. Hay zonas en las que el pez loro muele tanta cantidad de coral muerto, que su producción de arena supera a la de cualquier otro proceso de la naturaleza. Algunos investigadores calculan que un solo ejemplar de pez loro Chlorurus gibbus puede producir más de 900 kilos de arena al año. En las islas Maldivas, por ejemplo, son los res- ponsables del 85% de la producción de arena nueva. Foto: Ivan Salazar G. MareNostrum Expediciones Su alimentación de ramoneo, lo logran mediante su potentes mandíbulas compuesto de varios dientes y compactas muelas. La falta de peces que se alimentan de algas permite el crecimeinto de éstas alrededor de los corales como sobre ellos, provocándoles enfermedades y muchas veces l a muerte. De ahí la importancia de especies como el pez loro. Foto: Merari Contreras Juárez. 23

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