Edición Cenotes Primera parte

S ac Aktun: La Cueva Blanca, es el tercer artículo de la serie in- formativa y de denuncia, que la FMAS-CNBCllevaacabo, como parte de su campaña contra la urbanización desmedida en la Riviera Maya. El avance de la mancha urbana y de infraestructura creada como apoyo pero sin una verdadera palanificación, pone en riesgo la Biodiversidad y los Servicios Ambientales de los principales ecosistemas: arrecife, selva, manglar, cuevas y cenotes. Con éste artículo continuamos con la revisión de los sistemas de cuevas sumergidas más grandes de México y el mundo: Ox Bel Ha, Sac Aktun, No- hochNahChich, Dos Ojos, yNaranjal. La longitud de los sistemas va cam- biando debido tanto a un contínuo esfuerzo de exploración como por los hallazgos de las conexiones entre diversos sistemas. Cuando esto suce- de el de mayor longitud, mantiene su nombre y absorve al de menor distancia. Del contexto geológico y biológico de la Península ya hemos hablado en diversos artículos, pero siempre es conveniente tener laoportunidadpor parte del lector de recapitular. Estar en la Cueva Blanca entre el cenote Calimba a Gran Cenote es convertir esta travesía en un viaje de ensueño. La geología de la península de Yucatán consta de roca calizas del Terciario y Cuaternario. Las regre- siones, transgresiones marinas y un moderado tec- tonismo, han dejado expuesta la roca al veleidoso clima. El nivel delmar ha variadohasta100msiendo el nivel actual el mismo desde hace 5000 años. La roca caliza es soluble y porosa, por lo cual el agua de lluvia se infiltra al subsuelo recargando el acuífero y no existen grandes cuerposdeagua superficiales, sino subterráneos. De tal forma, bajo la selva brava de Quin- tana Roo donde habita la boa, el jaguar, los monos saraguatos y aves multicolores, hancrecidoenormes ríos subterráneos, que han formado, por la disolución de la roca, extensas cuevas. Foto: Yibrán Aragón F. 57

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