Edición Cenotes Primera parte

La primera mitad de los 90´s fue una segunda etapa de ex- ploración, donde el sistema se expandiótantocorrientearriba, como corriente abajo. Sin em- bargo, en la segunda mitad de los 90´s, la conexión corriente arriba con la sección “Calimba”, así como la conexión corriente abajo con la sección del cenote Naval llevaron al sistema Sac Aktun a ser el tercer gigante en el área de Tulum. Bajo la selva brava de Q. Roo donde habita la boa, el jaguar, los monos saraguatos y aves multicolores, han crecido enormes ríos subterráneos, que han formado, por la disolución de la roca, extensas cuevas. Foto: Yibrán Aragón F. A través del cenote Abejas el sistema descarga el agua del acuífero en el arrecife. Penetrando Sac Aktun, 300 mts. corriente arriba por Gran Cenote, hay una bifurcación de túneles que plantea dos buceos distintos, ambos de una belleza extraordinaria. En ese punto hay un marcador direc- cional y la línea permanente da un giro de 90 o . Continuar por la línea permanente te conduce a las cascadas de Cuzan Nah (lugar propicio para hacer un círculo) con una profundidad de 12 mts. y 4 mts. de piso a techo. Al dar la vuelta el siglo Sac Aktun engu- lló (cual boa) a los sistemas Calavera y Abejas dándole sus 81.2 km rebasando la magnitud de Dos Ojos y Nohoch Nah Chich. Posteriormente ambos también fueron incorporados por este sistema. Algunos de los personajes involucrados en la larga trayectoria de exploración de Sac Aktun se encuentran: T. Young, D. Lins, M. Madden, A. Matthes, C. Stevens, B. Phillips, S. Meacham, D. Riordan y R. Schmittner. Atrás de CuzanNah la profundidad se reduce a 10 mts., y el espacio se restringe a 2 mts. de piso a techo por efecto de estalactitas y esta- lagmitas, como si unas fauces se estuvieran cerrando sobre ti. ¡Efectivamente estas en la “Caverna de los Colmillos”! a más de medio kilómetro de la salida! Amarrarse a la flecha y brincar te conduce a otra experiencia no menos excitante, pues tu ingravidez a contra-corriente te impulsa al “Paso de Lagarto” quizás el paso de aquel cocodrilo que vigilaba la caverna en Gran Cenote, en el silencio de mi respiración y la oscuridad que me envuelve, me pregunto: ¿Cuántotiempopuedeuncocodriloaguantar la respiración?...prefiero no saber. Habiendo salvado este pasaje y a medio kiló- metro de la luz del Sol deviene otra decisión importante enfrentar o no el “Laberinto de las Arañas” tras el cual se encuentran los ca- minos que te llevan o al cenote Calimba o al cenote Bosh Chen cada cual a no menos de tres cuartos de kilómetro. Viaje de ensueño es la travesía de cenote Calimba a Gran Cenote. Entrando por Calimba la decoración es tan fina y tupida como una lluvia monzónica, la cual ¡No quieres tocar.! Las agujas de arago- nita precipitada prácticamente colman el conducto, que el agua una vez disolviera y después abandonara. Enfrentar el “Laberinto de las Arañas” es decidir el rumbo hacia el cenote Calimba o a Bosh Chen. Si en tu camino al Sol encuentras a la “Dama Blanca de las Profundidades” no dejes que su belleza enturbie tu mente y nuble tu visión con el fino sedimento. Foto: Yibrán Aragón F. Foto: Yibrán Aragón F. 60

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