Edición Cenotes Primera parte

Foto: Propiedad del INAH Instituto Nacional de Antropología e Historia A lo largo de la costa del Caribe Mexicano los exploradores (mexi- canos y extranjeros) y de acuerdo con la Quintana Roo Speleological Survey (QRSS) se tienen explorados y mapeados 1,121 kms. de túneles y galerías inundadas, usando técnicas de espeleobuceo y que incluyen las 5 cuevas sumergidas más grandes del mundo. Los descensos en el nivel del mar du- rante el Holoceno obligaron tanto a humanos como a parte de la fauna a ingresar a las cuevas para acceder al acuífero, lo cual explica los registros paleontológicosyantropológicosque hoy encontramos en el subsuelo de la península. Actualmente existe una mayor conciencia y fuerte presión para la conservación de los recursos, tanto por la sociedad local como por la actividad turística en sí; así que in- vitamos a la comunidad a la conser- vación; a reportar hallazgos cuando estén visitando o explorando algún cenote, con especial atención de no cambiar y alterar la escenografía ori- ginal, permitiendo a los arqueólogos poder estudiar el hallazgo conmayor fidelidad, y así interpretar conmayor base científica lo que ahí pasó. La Arquéologa Carmen Rojas realizando estudios antropológicos en en interior de los cenotes. Muchos hallazgos son por exploradores subacuáticos y reportados al INAH. Buceando en la caverna. En esta parte del cenote existe la presencia de luz, permitiendo que ésta, de efectos de gran impacto visual. Cenote Timuul Municipio de Tekit Yucatán, México Cenote San Eduardo Foto: Pablo Cervantes Archivo: Espacio Profundo En la zona de cueva no existe la presencia de luz, y el buceador debe tener entrenamiento especializado. 9

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