Edición Cenotes Segunda parte
Entre ellas hay tan sólo una milimétrica capa disconti- nua, llamada haloclina. Proviniendo de la superficie, al bucear estando en la capa de agua dulce y cruzar esta capa, aparece ante nuestros ojos una capa de agua bajo nosotros, que nos hace sentir como si la capa superior de agua dulce no existiera y sólo existiera la capa de agua salada; como una laguna interior en la que co- menzaremos un segundo tipo de buceo. Usualmente, en una temporada de campo, es decir el periodo de exploración o excavación, el ho- rario laboral permite acumular 45 hrs. a la semana. En un buceo de penetraciónquizásdebamosnadar desde la entrada a la cueva hasta al sitio alrededor de 1 km., lo que nos toma entre 40 y 50 min. A poca profundidad podríamos permanecer quizás unos 20 min. fotografiando, registrandoyobser- vando la evidencia, después de lo cual debemos nadar el kilómetro de regreso, y agregar quizás a esos otros 40 o 60 min. algunos más de descompresión. Al remover este acuático balance observa- mos en el agua un efecto de “agua y aceite” y una cierta borrosidad en la visión. Una vez cruzada la haloclina, el sabor salado domina nuestros reguladores por los cua- les respiramos, la temperatura del agua salada, ligeramente más calida nos invita a continuar a las entrañas de la tierra. A diferencia del arqueólogo terrestre, el arqueólogo subacuático, y en especial de cuevas, no puede pasar el tiempo que qui- siera en el sitio que estudia. De encontrar- nos en superficie y contar con el personal y presupuesto suficiente podríamos, si las condiciones lo ameritan pasar las 24 hrs. estudiando, fotografiando, dibujando un conjunto de evidencia. Realizar arqueología en cuevas sumergidas es trabajar en la obscuridad, por eso el equipo de iluminación es fundamental. Niveles del Mar Caribe desde el Pleistoceno final (hace 13,000 años) al presente. (Ladescompresiónesunprocedimien- tonecesarioparaeliminar el excedente de nitrógeno que hemos acumulado en nuestros tejidos como resultado de respirar aire comprimido a una mayor presión). En total invertimos en un buceo alrededor de 2 hrs. para permanecer 20 min. en el sitio con evidencia. Al ser buceos agotadores y complica- dos de organizar no es posible realizar más de uno al día. Resultado:120 min. de trabajo a la semana de tiempo neto en la evidencia, contra 45hrs. semana- lesdeunarqueólogo terrestre. Por ello, la arqueología subacuática en cuevas combina las técnicas más avanzadas de la arqueología de investigación con la arqueología de rescate, es decir: realizar la mayor cantidad de trabajo en el menor tiempo posible. Además del equipo de buceo sedeben preparar cámaras subacuáticas, herra- mientasde registro, contenedorespara la colectas de evidencia, y un enor- me, enorme arsenal de iluminación. Porque hacer arqueología en cuevas sumergidas, es hacer arqueología en la oscuridad. En la oscuridad y sin aire. Peligrosayobstaculizantecombinación. Sin embargo, con el equipode ilumina- ción adecuado el agua en los cenotes y cuevasdelaPenínsuladeYucatánestan cristalina que nuestra visión alcanza lo que el campo de nuestros haces de luz. Foto: Aldo Castro Banco de imágenes INAH Gráfico: Carmen Rojas Banco de imágenes INAH NIVEL DEL MAR ACTUAL NIVEL DEL MAR 8,000 AÑOS NIVEL DEL MAR 11,000 AÑOS NIVEL DEL MAR 13,000 AÑOS 18
RkJQdWJsaXNoZXIy OTE4NTg1