Edición Cenotes Segunda parte

"La señora de las Palmas" La segunda mujer que encontramos difiere ex- traordinariamente de la mujer de Naharon. De entre 44 y 50 años al momento de la muerte, debió ser una de las personas de mayor edad del clan, yaquehace13mil años laspoblaciones difícilmente rebasan los 40 años. Su comple- xión era un poco más robusta, de 1.52 m de estatura y 58 kgs. “La señora de las Palmas”, también llamada por el sistema en el que se localizó, fue colocada cuidadosamente en un pasaje de la cueva, a 174 m de la entrada, muy probablemente en lo que sea uno de los primeros ritos funerarios de América del cual se tiene evidencia. Suponemos que su cuerpo, atado en un bulto mortuorio, fue colocado como si estuviese sentada, recargada en una roca, totalmente flexionada, es decir con las rodillas en la cabeza. Al descomponerse sucuerpo loshuesosqueda- ron en el suelo en una posición muy parecida, es decir flexionada, pero acostada. "El Templo" El tercer personaje de antigüedad similar es un hombre y fue localizado en el sistema llamado El Templo. Con una edad de 25 a 30 años al momento de la muerte, la posición en la que fue encontrado nos hace pensar no en un rito funerario sino más bien en un extraviado. Extendido en la cueva, con los brazos en los costados y la rodilla izquierda flexionada su cuerpo fue descomponiéndose, pero sus huesos se conservaronextraordinariamente en lamisma posición. La forma y tamaño del cráneo de este hombre difiere de "la mujer de Naharon" y de "la señora de Palmas". El cráneo de él es más simi- lar en forma a un balón de football americano. Rasgos comoestehandado lapista a los antropólogos físicos para hablar de diferentes oleadas de población al continente Americano, distintas fisonómicamente y por ello procedentes de puntos diferentes del con- tinente asiático. En las cuevas que hoy buceamos Jim Coke tam- bién nos reportó los restos de una fogata, que al estudiarla y fecharla arrojo una antigüedad de 9 mil años antes del presente. Los restos de carbón al interior de un pequeño hueco en una roca con forma de gota, nos indica que los humanos penetraron en las cuevas no sólo con antorchas, sino que encendieron fogatas en su interior. Así la encontró hace 20 años Jim Coke explorador de cuevas, uno de los padres del espeleobuceoen cuevas en Quintana Roo. Gracias al generoso reportede Jim y a los estudios y fechamientos arqueológicos quehemos realiza- do sabemos que esta mujer vivió como mínimo entre 10 y 12,000 años antes del presente. Esqueleto de la señora de Las Palmas Gráfico: Carmen Rojas/Banco de imágenes INAH. Corte del sistema donde se localizó al hombre del Templo Depósito en la cueva de los restos de la señora de Las Palmas. Sitio del esqueleto Esqueleto del señor del Templo Foto: Carmen Rojas/Banco de imágenes INAH. Foto: Carmen Rojas Banco de imágenes INAH. Depósito en la cueva de los restos del señor del Templo. Gráfico: Carmen Rojas Banco de imágenes INAH. Gráfico: Carmen Rojas Banco de imágenes INAH. 21

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