Edición Cenotes Segunda parte

Líneas de vida El registro arqueológico en cuevas su- mergidas es difícil ya que la evidencia se localiza a cientos de metros de la entrada, por lo que hay que bucear en complicados laberintos subterráneos siguiendo diferentes líneas, llamadas “líneas de vida”, colocadas por los primeros exploradores que se intro- ducen a las cuevas. En ocasiones es necesario realizar cambios de línea, lo que se conoce como “saltos” o instalar líneas secundarias temporales que permitan llegar a los sitios. Como norma general, se les solicita a los exploradores que no coloquen la línea sobre los sitos arqueológicos para evitar que sean saqueados. La visibilidad se pierde rápidamente por la volatibilidad de los sedimentos y lo reducido de los espacios. Por ello es necesario realizar inmersiones diferidas por 24 horas, para permitir que los sedi- mentos en la cueva se asienten, lo cual es además una medida de seguridad. Esto permite tambiéndetectarmás evidencia, quepermanecíaocultapor estar cubierta de una capa fina de sedimentos. Cómo se registra un cenote La ubicación de los sitios al interior de las cuevas se realiza utilizando una línea base y se colocan banderas cercanas a las concentraciones de restos arqueológicos y paleontológicos. La evidencia es dibujada siguiendo una retícula para registrar las coordenadas de la ubicación exacta de los materiales antes de ser colectados. La incorporación de cámaras de video y fotogra- fía digital subacuática, además de la fotografía en 35mm, facilitan en gran medida el trabajo arqueológico, ya que permiten analizar la evi- dencia desde la superficie de manera inmediata y compensar así el escaso tiempo y número de investigadores que pueden ingresar a los sitios. Colecta, estudio y conservación Una vez registrada la evidencia, ésta es colec- tada, para lo cual también es necesario realizar inmersiones cada 24 horas. En las investigaciones prehistóricas la evidencia que puede ser fecha- da es escasa, por lo que se busca mantener las osamentas humanas colectadas en condiciones estables, evitando su exposición a sustancias o ambientes contaminantes. Espeleobuceo y arqueología La localización y registro de las cuevas prehis- tóricas sumergidas, y en general de los cuerpos de agua con evidencia cultural, se debe al gran apoyo recibido por parte de los espeleobuzos de la región. Sin su valiosa colaboración e informa- ción no sería posible llegar a estos sitios sin que los investigadores invirtieran años dedicados a la prospección. Asi- mismo, su colaboración incrementa la posibilidad de conservar y estudiar el patrimonio cultural y paleontológico que yace en las cuevas sumergidas. Xibalba, el mítico lugar en donde moraban los dioses, los antepasados y seres sobrenaturales, se ubicaba físicamente en el subsuelo terrestre y bajo el agua, por lo que también es conocido como "inframundo". Entreestas fronteras sagradas transcurría lavida cotidianade losmayas y entre esas fronteras se delimita nuestros estudios, los cuales seguiremos compartiendo en próximos artículos. Tan sólo en el estado de Yucatán se calcula que existen entre siete u ocho mil cenotes. Equipo de arqueólogos subacuáticos listos para penetrar en la cueva e ir a uno de los sitios para su registro y estudio en donde se encontraron restos humanos. Banco de imágenes INAH 23

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