Edición Cenotes Segunda parte

escendimos a través de un ce- note "La Virgen" de agua clara y cristalina, el cual se encuentra a 8 km. separado del mar tierra Apuntamos con nuestras luces tanto hacia los lados como hacia abajo, y todo lo que podíamos ver era oscuridad. Sentimos como si las luces de nuestras poderosas linternas fueran absorbidas por este vacío, así que lo llamamos "Hoyo Negro". Después de estudiar e ir preparados para llegar al fon- do, comenzó la aventura de este descubrimiento..."Un gran hallazgo puede dar la pauta para nuevas hipótesis y determinar en parte el poblamiento de América". Los buzos se maravillan al bucear entre las enormes paredes de coral; refugio de esponjas y bancos de peces. adentro. Y tras recorrer dentro de la cueva un túnel subacuático de 1.5 km., llegamos a una gran bóveda. Enelmomentoenqueentramoseneste sitio, supimosqueeraunlugar increíble. El suelodesapareciódebajodenosotros y no llegábamos a ver el otro lado. D Foto: Daniel Riordan Araujo Foto: Roberto Chávez Arce El cráneo descansaba en su húmero, el torso se encontraba hacia la izquierda y el resto se propagaba en la parte superior y hacia abajo en la cornisa. A estos restos del esqueleto lo llamamos Nai'a, en referencia a una ninfa de agua griega. Foto: Daniel Riordan Araujo 5

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