ESPACIO PROFUNDO 126

Bucear no es nadar. Si no se puede confiar en una ventilación adecuada, a pesar de la emoción, es mejor practicar un deporte acuático de superficie. ¿Quién es responsable del buzo con asma? El buzo y sólo el buzo. Lejos está el médico de asumir ex catedra la garantía de seguridad que con frecuencia se le exige. Daré ahora unas definiciones: Se denomina estimación del riesgo a la “percepción de riesgo” por parte de una persona o de una población respecto de un infortunio. Ahora, hay una diferencia entre la percepción del riesgo (del buzo en este caso) y la evaluación de riesgo (por parte del médico) con base en datos de tipo estadístico recogidos científicamente, como por ejemplo el número de lesiones por actividad y por año. Acaso médicos y buzos no estén hablando de lo mismo. Otra noción importante es el principio del Doble Efecto, simplemente, que una acción que tiene dos efectos, uno bueno y otro malo. En medicina, como en cualquier profesión o actividad, toda acción debe sopesarse con sumo cuidado ya que siempre existe la posibilidad de dañar. Primumnon nocere (primero no dañar) se aconsejaba desde la época de Hipócrates. Inmersos en la magia de la tecnología, en la medicalización de la vida y en la excesiva confianza que irreflexivamente se genera, esa idea debería ser hoy rectora de todas las conductas de los médicos. Esto quiere decir que en lo particular, el buzo potencial debe entender que las condiciones en aguas abiertas son muy diferentes de la alberca donde se entrena y que los problemas que se encontrarán son muy diferentes del ambiente confinado y seguro. La decisión pertenece al buzo y sólo al buzo, pero una vez que todos los riesgos le han sido explicados a saciedad, con la seguridad de que ha entendido y evaluado el riesgo percibido . Es entonces que debe reafirmar su deseo de bucear; ese es su consentimiento válidamente informado . De tal suerte, en la forma de consentimiento no deberá (ni podría) el médico afirmar que bucear es “seguro” para ese individuo, sino que el antecedente de asma no es una prohibición absoluta, que las condiciones actuales le permitirían al buzo emprender la inmersión con un riesgo aceptable por él mismo, y que el buzo en potencia entiende los riesgos del buceo, un deporte peligroso per se. Sólo así tiene sentido el consentimiento informado. Sobre todas las consideraciones estadísticas, el punto es que para cada buzo asmático el riesgo es del cero o del cien. El argumento real de la delgada línea azul es delicado, es de la diferencia personal del riesgo que se toma. * El Dr. Alberto Campos es cirujano abdominal. Es buceador ** FMAS/ CMAS, buzo de rescate PADI, Médico de buceo en Club Med, con entrenamiento en medicina y manejo de cámaras hiperbáricas, autor de trabajos relacionados con la fisiopatología del buceo tanto autónomo como en apnea. Para comentarios y preguntas dirigirse a alberto_campos@hotmail.com o a la redacción de la revista: espacioprofundo@prodigy.net.mx 42...

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