ESPACIO PROFUNDO DIGITAL 134
pequeña cueva en la pared del cenote. Asociado a este esqueleto se hallaron también los restos de un infante y un adulto. El nicho y la pequeña cueva también contenían restos de cerámica, así como restos óseos de animales, entre ellos un ave y un cánido (posibles ofrendas). Secreequeestedepósitocorrespondeaun entierromaya, mismo que fue realizado cuando el nivel del agua se encontraba más abajo, ya que es imposible que los restos quedaran al interior de la cueva y en dicha posición de manera natural, sobre todo porque se encuentra a varios metros de profundidad. La presencia de restos óseos del perro y ave le infiere una connotación especial a este contexto cultural, ya que ambos animales eran considerados por los antiguosmayas como seres fantásticos, asociados al mundo de los muertos. El perro era quien conducía a las almas de los muertos al Xibalba, y las aves, ya sea el pájaro muan o la lechuza, eran compañeras de la deidad del sacrificio humano. Otro hallazgo interesante en este mismo cenotecorrespondeauncráneodesexo femenino, como de 18 años de edad, el cual presenta defor- macióncraneanaen laqueseobservanhuellasde corte y raspado, lo que sugiere una decapitación ydescarnado, así comounamanipulación intensa antes de ser depositado en el cenote, situación que parece corresponder a un cráneo trofeo. Hasta ahora no se ha encontrado en la región cenote alguno que contenga objetos suntuarios más elaborados (únicamente vasos, platos y vasijas de barro monocromos y casos aislados de cerámica policroma), tal vez porque hayan sido saqueados o simplemente nunca los hubieron; situación que corresponde desde mi punto de vista a que las ofrendas fueron muy pobres enel sentidode suntuosidad. Las cerámicas corresponden en su mayoría al período posclásico (año 900 d.C. hasta el contacto con Europa). Si comparamos estos hallazgos con las excavaciones realizadas, por ejemplo, en el sitio arqueológico de Mayapán, (ubicado cerca del lugar) especialmente las de los entierros, se pone enmanifiesto la pobreza cultural del régimenmilitar en ese momento. El encontrar en los cenotes recipientes de barro trabajados toscamente permite pensar que se le daba más importancia a la provisión de comida que a los objetos que acompañaban a los muertos. Los cenotes antes citados se encuentran a unos cuantosmetrosdel cenotedenominado “Canun”, enel cual se llevó a cabo un importante proyecto de investigación arqueológica dirigido por la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, en el que se registraron 17 ubica- ciones de huesos humanos y 20 vasijas de cerámica. Punto interesante de resaltar en esta evidencia arqueológica, es que en este cenote se registró el esque- leto de un individuo de sexo masculino de entre 25 y 39 de edad, el que se ubicaba dentro de un nicho en una 18
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