ESPACIO PROFUNDO 139

Aun así no debemos olvidar que si la produc- ción de burbujas no sucediera en primer lugar (o si se mantuviera al mínimo) el accidente no sucedería, independientemente del tamaño de la comunicación cardiaca o similar, que se pudiera tener. Reduciendo la presencia de burbujas Parecequehay formasde reducir lapresencia de burbujas. Estos procedimientos son de 2 tipos: preparar al buceador antes de la inmersión, o bien organizar mejor su procedimiento de descompresión. En cuanto a la primera opción, «preparar» al buceador antes de la inmersión, parece que al esti- mular la producción de proteína de choque térmico (HSP, por sus siglas en inglés) es un aspecto positivo para reducir la cantidad de burbujas en la circulación después de una inmersión (Montcalm-Smith et al., 2007). La experiencia al respecto se orienta hacia la relación positiva del cuerpo humano entre tener una gran cantidad de HSP70 antes de la inmersión y una cantidad inferior de émbolos de gas tras la inmersión (resultados presentados). La burbuja se debe considerar como el factor desencadenante de la enfermedad disbárica, y no que un "bloqueo por burbujas" sea el resultado del problema. Richard Pyle para mantenerse sano él y los peces que obtenia para un museo de Ictiología y evitar una enfermedad por descompresión, dirigió un trabajo pionero al realizar una "parada profunda", igual a la mitad de la máxima profundidad, y reducir a 10 mts. /min. su velocidad de ascenso. Foto: Iván Salazar G. Mare Nostrum Expediciones 52

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