ESPACIO PROFUNDO 139
En este contexto, debe tenerse en cuenta que, ya no es necesario culpar a las "comunicaciones" pulmonares o cardiacas para intentar explicar los incidentes de descompresión para los que no se tiene explicación. Ahora se llega a entender que las "burbujas asintomáticas" son menos inocuas de lo que se podría pensar, y que deben fomentarse más que nunca todos los métodos dirigidos a evitar la formación de burbujas. Se sabe que todas las inmersiones iban definitivamente acompañadas de burbujas de descompresión, pero las burbujas eran consideradas como "inocuas". Nos podríamos preguntar si esta afirmación trata simplemente de aceptar que la aplicación de un procedimiento es inevitable, aunque quizás estos procedimientos deberían ser revisados. Paradas de seguridad profundas Richard Pyle dirigió un trabajo pionero (Pyle, 1999): cuando ascendió de inmersiones después de recoger peces para el Museo de Ictiología, se paró a una profundidad igual a la mitad de la máxima profundidad, necesaria para perforar la vejiga natatoria del pez que había recogido para mantenerlos en buen estado para el acuario. La presencia de burbujas en cantidad y su volumen son el factor que desencadenan una enfermedad disbárica. Foto: Iván Salazar G. Mare Nostrum Expediciones 55
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