ESPACIO PROFUNDO 145
Tanto humanos como animales aprove- chan el «escenario acústico» con el fin de situar suentorno. Por extensión, ellopermitepresuponer que el aspecto más importante del oído no es la comunicación como tal, sino la posibilidad de mo- verseenese«escenarioacústico», conel propósito de detectar objetos u organismos y de diferenciar entre distintos sonidos y su procedencia. Aprender de su entorno y sobrevivir Los sonidos y su detección aparecen, por tanto, como elementos esenciales en la vida de los pecesyde losmamíferosmarinos.Muchosdeestos animales utilizan los sonidos para comunicarse entre miembros de una misma especie. Igual de importante es la idea de que todas las especies utilizan esos sonidos para situarse en su entorno y sobrevivir. Por ende, la preocupación debería centrarse no sólo en el impacto de las fuentes de origen humano sobre la comunicación, sino también en el impacto general sobre su capacidad para extraer la información del medio. Una cuestión fundamental es saber si el impacto de esos sonidos de origen humano sobre los mamíferos marinos y sobre el ecosistema marino en general es lo suficientemente importante para justificar inquietud. Si se tienen en cuenta los datos disponibles, la respuesta es que tal interés está sobradamente justificado. Sin embargo, nuestros conocimientos siguen siendo muy parciales, razón por la cual es importante un programa como 20 000 sonidos bajo el mar. Ëste debe ayudar a establecer una base científica que permita: identificar y clasificar automáticamente los sonidos de origen biológico y no biológico; monitorizar los organis- mos marinos y la dinámica de las poblaciones; observar y verificar los efectos de los sonidos de origen humano sobre los organismos marinos en una escala geográfica y temporal. Los océanos se encuentran repletos de sonidos, que ayudan o perjudican a los mamíferos marinos. El aspecto más importante del oído no es la comunicación en sí, sino la posibilidad de moverse en el escenario acústico marino. 63
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