ESPACIO PROFUNDO 148
En varias ocasiones he podido observar estos equipos de caza colectiva, pero una vez no había ninguna morena, integraban el equipo una cherna, un aguají y un bonasí gato. Los tres peces estaban rodeando una colonia de coral ma- sivo con varias entradas y salidas en su parte inferior; de repente la cherna se viró e introdujo su cola en una de las grietas y la batió con fuerza, estoprovocóunacorrientede agua, que salió por el otro extremo bajo el coral. Indudablemente tenía la intención de asustar a cualquier pez que estuviera dentro y que, al salir, éste fuera atrapado por algu- nos de sus colegas. Yo quedé muy sorprendido al darme cuenta de lo que estaba pasando. Cuando no hay una morena verde presente en la cacería, se las arreglan para suplir supresencia; estodemostróqueson capaces de improvisar, y que su inteligencia está más desarrollada de lo que muchos creemos. Otra experiencia la tuvimos tratando de controlar la proliferación del pez león en los Jardines de la Reina con un arpón hawaiano; empezamos a matar o herir peces leon y a tratar de alimentar a otras especies con éstos, para enseñarlos a alimentarse de ellos. Esta tarea fue un poco difícil en un principio, pero después de algunos intentos las chernas aprendieron y también otras especiesdepeces, quepodíaseruna comida muy fácil. Así que apenas entrabamos al agua, hawaiana en ristre, con la intención de controlar a los peces león, nos seguían y en muchasocasionesnosguiabanhasta donde había algúno, y se le paraban muy cerca, como diciendo: mira uno aquí;estecomportamientodemuestra también su grado de inteligencia. Foto: Ivan Salazar 13
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