Edición 163

El sistema de compañeros, que normalmente utiliza un protocolo con uno en la superficie y otro sumergido, puede ofrecer cierta protec- ciónparaactividades simples enaguas superfi- ciales conbuenas condiciones y visibilidaddel agua y congrandiligenciadepartedel buzode seguridad, pero puede fracasar con facilidad a medida que la complejidad aumenta. La supervisión individual dedicada es crucial incluso para las personas que nadan bajo el agua en una piscina; la presencia de un soco- rrista puede no ser suficiente. Es importante recordar que se necesita una atenta supervisión incluso después de que un buzo en apnea regrese a la superficie. Esta atención debe continuar por no menos de 30 segundos para asegurarse de que no se pro- duzcauna alteración tardíadel conocimiento. Más allá de los problemas fisiológicos de la apnea, el uso de flotadores y banderas de buceo y la selección de un punto de buceo lejos del tráfico de embarcaciones pueden aumentar la seguridad. El buceoenapneapuededisfrutarsedemanera segura con una cantidad mínima de equipo. Para manejar el riesgo es importante recibir una capacitación profesional apropiada an- tes de iniciar la práctica de buceo en apnea. Existen múltiples agencias de entrenamiento dedicadas al buceo en apnea y su seguridad. Paraobtener informaciónadicional: DAN.org . 14

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